
La placidez en la latencia que estaba viviendo el BCE en su seno, tras las ocho bajadas de tipos de interés y que solo se había visto ligeramente enturbiada por los aranceles y la fortaleza del euro, se ha visto rota por completo desde el pasado 28 de febrero, con la apertura del conflicto armado de Israel y EE.UU contra Irán, con lo que ahora parece consecuencias inmediatas para la economía global poco calculadas.
Panorama con el que se encuentra el BCE ante la guerra
Subida del crudo que se mantiene inalterado por encima de la peligrosa cota de los 100 dólares para los futuros y que se colocan ligeramente por debajo de esa cota, en los 99,21 para el mes de junio, para solo quebrar su precio por debajo de los 90 para después del verano.

Una situación que ya, de facto, provocará un aumento de la controlada inflación, que se movía en niveles cercanos a la cota esperada por el Banco Central Europeo. Y aunque el euro se ha depreciado hacia la cota de los 1,15 unidades frente al aumento del dólar, el euríbor ya ha hecho saltar todas las alarmas, con niveles diarios que han superado el 2,552, todo un aviso a navegantes.
La clave está en el estrecho de Ormuz que amenaza con mantener el polvorín actual durante más tiempo del esperado, a pesar de que las defensas de Irán parecen claramente destruidas.
Este es el grave entorno sobre el que comenzará a desarrollarse la reunión de dos días que comienza hoy en Frankfurt con un escenario claramente diferente al de la última reunión. Un esperar y ver que se prolongará más allá de estos dos días de encuentro en el consejo de gobierno del BCE, pero en el que los expertos no descartan una subida de tipos en la parte final del año si la situación se complica.
¿Cómo está la eurozona ahora mismo?
Los 20 países de la moneda única se mueven en la misma incertidumbre que el resto en estos momentos a cuenta de la espera revisión de la macro que lleva el BCE en este encuentro, aunque los expertos entienden, como es el caso de Mediolamun, que "se publicarán proyecciones macroeconómicas actualizadas, pero probablemente se hayan finalizado antes del reciente repunte de los precios de la energía".
Ahora el efecto se espera de inmediato en la inflación, con las cifras adelantadas de marzo a la espera, tras el control de precios, una décima por debajo del 2% al cierre de febrero y el euríbor ya disparado en cotas diarias. Mientras, el gas sigue siendo el principal foco de preocupación como afirma desde Tressis a la CNBC, Daniel Lacalle, si se desata un potencial problema de suministro más allá de su coste elevado.

En una Europa proteccionista, también tendrá en cuenta las medidas que los distintos gobiernos implementarán para evitar el traslado íntegro a la ciudadanía del peso del aumento de los precios energéticos. Se espera que el viernes, en un consejo de ministros extraordinario, el gobierno de Pedro Sánchez las de a conocer en España, más allá de las subvenciones presentes en el transporte público, que se mantienen en este 2026.
Todos descartan mantenimiento pero, ¿pondrá sobre la mes subir los tipos?
El Banco Central Europeo es uno de los ocho bancos centrales que esta semana analizan la situación general de sus territorios y la conformidad de sus tipos. Y el BCE dejará las cosas como están más que atento a la situación para la que los expertos destacan que la prolongación del conflicto es fundamental.
Para Roger Rüegg, responsable de Multi-Asset Solutions en Zürcher Kantonalbank, gestora delegada de los fondos Swisscanto, el BCE se incluye en la categoría de 'sin cambios'. Consideran que " tras revertir el ciclo de subida de tipos de interés que comenzó durante la pandemia de COVID-19 a partir de 2024, no habrá cambios en los tipos esta semana, ni siquiera ante el aumento de los precios de la energía, ya que estos podrían volver a bajar fácilmente en un futuro próximo".

Una reunión en la que "hacía mucho tiempo que no nos enfrentábamos a tantas incertidumbres sobre la mesa", destaca Cristina Gavín Moreno, jefa de Renta Fija en Ibercaja Gestión.
Y pone el foco en una posterior subida de tipos que ya contempla. "Las expectativas de inflación se ven hoy condicionadas por el impacto del conflicto bélico sobre los precios y llevan a los inversores a descontar que el BCE va a realizar una subida en el tipo de intervención de 25 puntos básicos antes de finales de verano".
De hecho, desde XTB su responsable de análisis, Manuel Pinto, señala que "los inversores esperan pistas sobre cómo reaccionará el banco central ante el aumento de los precios de la energía y qué condiciones podrían provocar un cambio en los tipos de interés este año. Aunque es probable que Lagarde mantenga una postura prudente por ahora, los mercados ya anticipan una posible subida de tipos antes de julio."
Con incluso, las casas de apuestas que se decantan por un repunte de los tipos a lo largo de 2026 en un 49% frente a potenciales bajadas que solo alcanzan el 20%, como indican desde Polymarket.

Todo ello mientras indican desde Ibercaja Gestión que "serán especialmente interesantes las declaraciones de la presidenta Lagarde. Aunque hasta ahora su mensaje ha sido de cautela y no parece probable que vaya a hacer predicciones en el contexto de incertidumbre actual, será interesante analizar su discurso y tratar de intuir el grado de consenso que subyace en el seno del BCE".
Desde Mediolanum International Funds, su gestor de Carteras de Renta Fija, Niall Scanlon, no espera cambios en los tipos en esta reunión de marzo, pero estima que Lagarde cambiará el sesgo de ese 'buen lugar' en el que siempre colocaba, en las últimas reuniones, el nivel de los tipos en ese 2%, que muchos consideran el nivel neutral.
Pero indica que "el BCE ha declarado previamente que está dispuesto a “mirar más allá” de las variaciones temporales de su objetivo de inflación, y esperamos que el mismo enfoque se aplique a cualquier exceso impulsado por la energía, siempre que se considere temporal. Sin embargo, también querrá evitar repetir el error de política de 2022, reaccionando demasiado tarde si la inflación resulta más persistente".

