A pocas horas de que la Reserva Federal finalice la última jornada de la última reunión del Consejo Federal del Mercado Abierto (FOMC). Aunque no se espera que en el posterior comunicado se anuncie la primera subida de tipos en más de siete años, los expertos creen que la autoridad monetaria cambiará algunas cosas.
Entre otras, la más importante, es que este miércoles, probablemente, se produzca el fin del que se ha llamado “forward guidance”. Aunque en estos últimos años no se ha traducido esta expresión del inglés, vendría a ser algo así como orientación de expectativas.

En la práctica, la FED ha puesto en marcha un lenguaje específico que los traductores de Bernanke y Yellen han interpretado en cada una de las ocasiones importantes. Hablábamos de términos como el famoso “considerable time”, que fue eliminado del discurso de la presidenta de la institución hace sólo unos meses y que indicó que la subida de tipos estaría cada vez más cerca.

forward guidance


Para esta reunión se espera que la Reserva Federal elimine la palabra “patience”. Según una reciente encuesta realizada por Barclays, el 86% de los participantes esperan que ese término no vuelva a aparecer. Esto implicaría, según los economistas del banco británico, que las decisiones del FOMC se basarían sólo en datos.

En este gráfico que han preparado en la entidad se puede observar la historia del Forward Guidance desde enero de 2008, justo cuando se inició esta práctica.

En cuanto a la subida de tipos, que es realmente lo que interesa a los mercados, un 41% de los encuestados espera que se producirá en junio. “Los participantes del mercado ven el fin del forward guidance como una condición necesaria, pero insuficiente para el inicio de la normalización monetaria”, explican estos economistas. Sin embargo, ellos mismos consideran que la primera subida podría producirse en la reunión del 17 de junio.

Subida de tipos


Entre los elementos que Janet Yellen y sus colegas podrían estar analizando en profundidad para tomar la decisión de encarecer el dinero estaría el dólar, según estos analistas. Mientras que la subida del dólar podría añadir presión a la inflación y podría postponer la decisión de la subida en un trimestre, no creen en el banco que esta vez vaya a ser tan importante como lo ha sido en otras ocasiones, ya que consideran que el efecto en la economía va a ser muy limitado.

Al contrario que en otras ocasiones, en Barclays no esperan que esta vez la bolsa vaya a reaccionar con subidas en este tiempo en el que los mercados esperan subidas de tipos. La razón es que en esta ocasión no se espera que los beneficios vayan a subir con fuerza. Normalmente las ganancias suelen ser las que tiran de las valoraciones cuando la economía va bien y suelen producirse las alzas en el precio del dinero. En estos momentos en Barclays esperan una subida de los beneficios de alrededor de un 3%. En concreto, creen que los beneficiados serán los mercados desarrollados fuera de Estados Unidos.

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