Al término del primer trimestre la deuda de los hogares en España ascendió a 804.190 millones de euros, de los que 592.223 millones eran hipotecas para la compra de vivienda y 210.653 millones créditos al consumo. El crecimiento de la deuda es el más lento de los últimos 5 años debido, principalmente, a la desaceleración de las hipotecas, aunque los créditos al consumo crecen en los ritmos más elevados de los últimos años. Por otra parte, la Asociación Hipotecaria Española (AHE) ha señalado que comienzan a verse los primeros síntomas de debilidad en la compra de la primera vivienda, porque el esfuerzo para financiarla se elevó en 2006 hasta el 34,4% de la renta familiar. Considera que el descenso se debe a que muchos españoles no pueden adquirir su primera vivienda por la brecha entre sus ingresos y los altos precios de los pisos.