Estamos en un contexto positivo en que los resultados empresariales probablemente van a mejor y con ello las subidas pueden ir a más, impulsadas también por la consolidación del mercado de las materias primas.
Fusiones, contrafusiones... hoy tenemos un poco de todo. Pero lo importante es que todo ello se da gracias a la solidez de las bolsas frente a la tensión que viven los mercados emergentes, como muestra que ayer ninguna de las bolsas latinoamericanas cerrara en positivo. Mientras tanto, en los mercados norteamericanos y europeos los números azules se multiplican en paralelo al incremento del volumen de negociación. Esto implica que muchos inversores huyen hacia la calidad, saliendo de los mercados emergentes provistos de mayores primas de riesgo. Y a ello unimos los tipos relativamente bajos de la deuda, que sigue en niveles similares a los de principios de año, y un contexto de datos económicos mixtos. La FED indica, por otro lado, que a pesar de los datos de la vivienda, la economía funciona bien y que ahora estamos ante un mero ajuste que puede ser temporal.