La última incertidumbre que quedaba del año era el referéndum italiano y estaba más descontada por el mercado que otras anteriores. Ahora, para diluir esas incertidumbres, habría que fijarse en los datos macro positivos, como los PMIs o  los pedidos industriales alemanes.

Al margen de que en Italia haya un periodo de incertidumbre, el sector bancario podría beneficiarse de que haya una rotación poco a poco. También habría que fijarse en las acciones de infraestructuras y mirar la recuperación de los precios del bund, pues con la caída de las rentabilidades de la deuda, podría haber un trasvase de dinero a la renta variable y ver un rally navideño o subidas en próximos meses.
 
En este sentido, los valores más castigados serían los que más se beneficiarían de un trasvase de activos, aunque yo me fijaría en valores bancarios que están haciendo mínimos crecientes, en Ence, en Repsol mientras el petróleo siga en niveles actuales, acciones de infraestructuras. Hay que ir rotando hacia sectores que han sido más castigados este ejercicio.
 

El dollar index estaba en un nivel que invitaba a ver una subida del euro, pero estamos ante un rebote técnico que podría acercarle a 1,08; pero no deja de ser un rebote técnico porque el par es bajista.
 
La incertidumbre italiana podría extender la compra de activos del BCE un tiempo más, mientras que el mercado descuenta con casi toda probabilidad que la Fed suba tipo la próxima semana. De hecho, como ha comentado el gobernador de la Fed de Nueva York, el previsible plan de estímulo fiscal por parte de Trump, apoyaría la subida de tipos en EEUU. Además, Wall Street sigue imparable y no tenernos que intentar encontrar un límite.
 
Declaraciones a Radio Intereconomía