El año empieza mejor de lo esperado, la festividad de Wall Street da un respiro a la bolsa el primer día del año y favorece la espera a los importantes datos macro de esta semana que finalizará con los de desempleo estadounidenses. Hay bastante dinero en la bolsa y parece que el papel que aparezca sea rápidamente absorbido a pesar de los temores que existían tras la reforma de la legislación fiscal. El impacto fiscal es mucho más neutro y las operaciones se igualan fiscalmente y si se acumulan las plusvalías es mas fácil cerrar posiciones. No se notara en la evolución de los índices y esperamos que los valores con grandes PER tomen la bandera de enganche y hagan de directores del movimiento.