BBVA publicará sus cuentas del ejercicio 2016 mañana antes de la apertura. Estas cuentas serán miradas con lupa por su exposición a México y Turquía y en un momento en el que la acción necesita un aliciente para salir del lateral.
 
BBVA dará a conocer sus resultados del 2016 mañana por la mañana. El mercado espera que comunique que ganó 3.488 millones, lo que supondría una mejora de beneficios del 32%, con respecto a los 2.642 millones de euros. Pero estas cuentas reflejarán el impacto de las provisiones por las cláusulas suelo, que la entidad cifró en 404 millones, y también de la caída del peso mexicano y la lira turca a mínimos históricos, lo que podría haber lastrado su negocio en México y Turquía.

El banco tiene por delante la dura tarea de superar estas expectativas de números para que los inversores confíen en su desempeño futuro y salga del lateral en el que se ha visto inmerso, pues BBVA cotiza entre los 6 y los 6 euros desde hace un mes. Precisamente la parte baja y alta del canal coinciden con los retroceso del 38,2% y 50% de Fibonacci, respectivamente. Si BBVA logra batir los 6,6 euros, podría ir a buscar los 7-7,10 euros, por los que pasa el siguiente retroceso de Fibonacci y hacia donde apunta la extensión del canal alcista de largo plazo en el que cotiza desde los mínimos de junio.

En cambio, si BBVA defrauda con sus cuentas al mercado, podría perder los 6 euros y caer a 5,40 euros (23,6% de Fibonacci), eso si no le para antes la parte baja del canal alcista que pasa por los 5,80 euros.


 
Los indicadores técnicos Premium muestran que BBVA adolece de tendencia bajista en el medio plazo, ya que la lateralizalización reciente del precio ha llevado a que la media de 40 sesiones supere la de 14. En cambio, en el largo plazo la acción sí sigue siendo alcista, si bien, el volumen de medio y largo plazo está decreciendo, lo que le aporta debilidad.