La entidad británica considera que el mercado da por descontado la rebaja del rating a bono basura, algo que, a su juicio, no parece que vaya a ocurrir dada la fortaleza de los fundamentos de la petrolera

La entidad financiera considera que los inversores están descontando una rebaja del rating de Repsol hasta alcanzar el bono basura (se encuentra un escalón por encima según Standard & Poor’s y dos según los informes de Moody’s y Fitch), circunstancia que, según Barclays, no se cumplirá. Así, pese a rebajar el precio objetivo desde los 16 euros de su última estimación hasta los 15 euros actuales, lo que supone una rebaja del 6%, considera que los fundamentos de la petrolera española siguen siendo sólidos.

Por todo ello, la entidad británica considera que el EBITDA ajustado aumentará un 21,1% hasta situarse en los 5.826 millones de euros, mientras que el beneficio neto ajustado descenderá ligeramente en 2016 hasta los 929 millones de euros para acabar repuntando en 2017, situándose en los 1.802 milones de euros.

A todo ello se suma la posibilidad de que el precio del petróleo registre un ligero repunte hasta situarse en los 42,5 dólares/barril a un tipo de cambio euro/dólar 1,1, así como la buena evolución del segmento de downstream, que aportó 4.000 millones de euros al EBITDA. La compañía se ha erigido como una de las más competitivas en este sector, generando unos beneficios por barril de 5,9 dólares en el cuarto trimestre de 2015, situándose 1,6 dólares por encima de la media de operadoras europeas.


 
La entidad británica valora positivamente la decisión de Repsol de reducir el dividendo en un 40% (lo que situará la rentabilidad por dividendo en el 6,3% en 2016), además del plan de reducción de deuda impulsado por la compañía y que comprende la venta de activos no estratégicos. Como ejemplo, Barclays señala la venta del 10% de la participación que la entidad presidida por Antonio Brufau tenía en CLH, así como la venta de activos relativos al negocio de gas licuado. Todas estas ventas han reportado a la compañía unos 2.300 millones de euros, de los cuales 1.100 todavía no han sido recibidos.

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Todas estas desinversiones han permitido dejar la deuda neta del grupo en el nivel de los 11.900 millones de euros, lo que ha reducido la ratio  deuda neta/capital en 0,5 puntos porcentuales en el último trimestre hasta situarla en el 29,4%. Además, el informe señala la posibilidad de que Repsol reduzca su participación en Gas Natural desde el 30% actual al 20%, en una operación que podría reportar a la petrolera unos 1.500 millones de euros, según la valoración de mercado actual.

En cuanto a la actual valoración del mercado, Barclays señala que el valor de la compañía en el mercado es un 40% al valor en libros lo que, a su juicio, invita a contemplar una futura subida del precio de las acciones.