Parece que el lunes es el día de rebote y creo que éste se apoya en que haya bajado mucho el mercado y empiece a hacer cierre de cortos. Además, están “las posiciones de los grandes gestores  viendo precios muy golosos en el mercado como para entrar, aparte de que la semana pasada hubo un acuerdo muy positivo en torno al mercado del petróleo”, reconoce Carme Hortalá, directora de GVC Gaesco.
 

En este entorno, el euro está limitando la volatilidad y en el mercado español seguimos con muchas incertidumbres con las agencias de calificación alertando de la incertidumbre política. “Creemos que estas subidas harán que el mercado rebote”, reconoce en Radio Intereconomia.

En este entorno, ¿compramos índices o apostamos por valores duramente castigados? Esta experta reconoce ser  partidaria de comprar valores que están fuertemente castigados. “No somos partidarios de comprar bancos, sí comprar empresas growth y alguna cíclica que haya tenido un impacto negativo pero siempre con buen asesoramiento”. Por valores growth me refiero a grandes compañías que han visto cómo su cotización ha bajado, como Inditex, que son grandes negocios consolidados y con valor en libros por debajo de la expectativa de todos los análisis.



En el sector bancario, es cierto que las cotizaciones están muy bajas, han caído mucho pero si puedo escoger “cogeré un valor no bancario que también tendrá una fuerte revalorización en próximos meses porque el tema de las claúsulas suelo hay bancos que sí lo han provisionado y otros que no, con lo que creemos que es un sector que hoy por hoy, hasta que no consiga capitalizarse adecuadamente, no vemos valor para invertir fuertemente”.

Dentro de las cíclicas, me encantaría que subiera ArcelorMittal pero su problema es el precio de las materias primas. “Si el crecimiento económico se mantiene y se estabiliza el petróleo, todos los valores cíclicos repuntarán pero mientras no repunte su producto, será complicado su escenario, ArcelorMittal entre ellos”.



No vemos recesión mundial, es un bache en el camino. Siete años de vacas gordas, siete años de vacas flacas. Estamos viviendo tanto el día a día que nos olvidamos de las perspectivas de más largo plazo.