Acerinox ayer cerró con una importante caída a la cola del Ibex 35, lo que dejó al valor en zona de soporte. Este retroceso vino después de un par de sesiones bastante alcista que le llevaron al valor a visitar zona de máximos de 2016.
 
Tras firmar dos sesiones consecutiva a la cabeza del Ibex 35, ayer Acerinox se vino abajo. Se desplomó casi un 7%. Esta caída llegó tras tocar los máximos de 2016 en los 12,77 euros. Parece que dicho nivel se está convirtiendo en una barrear más complicada de batir de lo que se podría prever, tras haber superado el retroceso de Fibonacci del 61,8% y viniendo de canalizar la subida perfectamente.

Además, los mínimos de ayer de Acerinox coincidieron con el soporte marcado por el susodicho 61,8%, sobre los 12 euros. Si perforara estos niveles, podría descender hasta los 11 euros (retroceso de Fibonacci del 50%). En cambio, si la siderúrgica regresa a los 12,77 euros con más volumen de su parte, podría batirlo y pocos obstáculos encontraría ya hasta los máximos de 2015 en los 15 euros, desde donde inició una fuerte caída que le llevó al suelo de los 6,6 euros y a desarrollar una recuperación en V en ciernes.


 
Los indicadores técnicos Premium muestran que Acerinox llevó a cabo el ataque a los máximos de 2016 adoleciendo de volumen decreciente en el medio y largo plazo, por lo que ha pasado a fase de consolidación con este retroceso que, además, le ayuda a reducir sobrecompra.




La razón fundamental de las caídas de Acerinox la encontramos en Indonesia, pues el país podría levantar el veto a la importación y exportación de níquel y otros metales, prohibida desde el año 2014. Los inversores temen que la vuelta de Indonesia al mercado del níquel causa una sobreoferta.