Eso es lo que opinan los expertos de esta firma que, además, han hecho un recorrido por los distintos tipos de activos y su comportamiento el año que viene.
 
Así, Scott Service, cogestor de productos de renta fija mundial de Loomis, Sayles & Company apunta que la renta fija se enfrenta a varios retos. Así, el experto cree que “se avecina un aumento de las operaciones corporativas en Europa, lo que no suele ser una buena noticia para los tenedores de bonos”. Pero no sólo eso, de Estados Unidos también vendrán inconvenientes para los tenendores de renta fija corporativa. Según este experto “los inversores activistas han estado haciendo ruido en EE.UU. y reclamando más recompras de acciones y dividendos. Esto también apunta a que se darán más atenciones a los accionistas en detrimento de los bonistas”, asegura.

Sin embargo, todavía puede haber posibilidades. De acuerdo con Elaine Stokes, cogestora del Loomis Sayles Bond Fund, los bonos de alto rendimiento, los bonos convertibles, los bonos no estadounidenses y los préstamos bancarios, podrían tener recorrido el año que viene. En cualquier caso, la experta apunta que “los inversores tienen que poner atención para no pasar por alto el riesgo crediticio y deben buscar emisores con perfiles de crecimiento: en este entorno, ellos serán los ganadores del futuro”.

De hecho, otra de las gestoras de la firma, Diana Monteith, responsable de bonos convertibles y situaciones especiales del área de renta fija, apunta que el próximo será un ejercicio agitado “con fases periódicas de búsqueda de rendimientos”. De hecho, al igual que otros expertos, en esta firma aseguran que seguiremos viendo salidas de capitales hacia la renta variable.

En este sentido, creen que el próximo podría ser un buen año para la renta variable emergente y apuntan que “la mayoría de los grandes mercados emergentes, como China, Brasil, México y Rusia, están en números rojos en el año, pero están muy baratos y podrían subir rápidamente. Rusia especialmente podría estar a punto de girar al alza”. Aseguran que en renta fija, una buena estrategia para 2014 podría ser una combinación táctica de bonos emergentes en divisa fuerte y en divisa nacional, gestionando cuidadosamente la duración.