El origen del problema se encuentra en que los bancos no están dispuestos a prestar dinero a otras entidades financieras. El motivo de esta situación está en el temor por las pérdidas ligadas a las hipotecas de baja calidad (“sub-prime”) fundamentalmente, y a otras formas de crédito.
Keith Wade, economista jefe de Schroders Como en cualquier oleada de ventas, los participantes en el mercado buscan liquidez, lo que ha llevado a que se vendan activos que no están relacionados ni afectados por la situación actual, pero que encuentran contrapartida con mayor facilidad. La renta variable ha sufrido un duro golpe, tanto por la situación del mercado de renta fija, como por la mayor preocupación sobre los beneficios del sector bancario. En nuestra opinión, este escenario puede proporcionar oportunidades para los inversores a largo plazo, puesto que los inversores apalancados se han visto forzados a vender. Por el momento, la actividad económica se mantiene en un nivel “saludable” y no pensamos que las tensiones en el mercado de crédito empeoren tanto como para hacer descarrilar la economía mundial. Lo difícil es saber hasta cuándo se va a prolongar esta situación. En consecuencia, consideramos como alternativas de inversión fondos de corte defensivo y fondos de liquidez.