Daniel Pingarrón, estratega de mercados de IG, analiza la situación del mercado de renta variable y fijo español, europeo y estadounidense. 
 
En mayo Grecia tiene que hacer frente a importantes vencimientos de deuda y devoluciones al FMI, ¿cree que podríamos tener algún susto por este lado?
Creo que Grecia va a pagar seguro al FMI porque, si le sale mal la negociación con Europa y tiene que salir del euro, podrá seguir acudiendo al FMI. Desde luego, Grecia está más preocupada por pagar al FMI que a Europa.

No obstante, desde el lado de los mercados, parece que no se está prestando atención alguna a Grecia pues las posturas apenas se han acercado. Es una artificialidad ponerse de acuerdo. Además, hay noticias que apuntan a que el Eurogrupo le ha dado un plazo de seis días a Grecia para que presente un programa concreto de medidas como contrapartida para que se prolonguen los créditos. Sólo si Grecia tiene que salir del euro tendremos una corrección importante en las bolsas, pero el listón ahora está muy alto y las bolsas ya no se inquietan por las declaraciones de unos y otros.

Tampoco afecta a la renta fija. De hecho, España ha colocado incluso a tipos negativos…
No obstante, yo no creo que esto sea un hito o un punto de inflexión, sino una continuación de la tendencia. Ahora mismo, el mercado de renta fina europeo no se mueve ni por fundamentales, ni por riesgo ni por una búsqueda de seguridad. Se mueve solo por la dirección de los flujos monetarios y, teniendo en cuenta que el BCE tiene comprometidos un billón de euros para inyectar al mercado en estos meses, está clarísima la dirección de los flujos. Por ello, dentro de unos meses también las letras españolas a 12 meses entrarán en rentabilidad negativa.

Hay voces que alertan de una burbuja en el mercado de renta fija y, cierto es que hay burbuja cuando no responde a los fundamentales, pero no creo que sea una burbuja que vaya a explotar próximamente. En el momento en que el mercado piense que las inyecciones del BCE se van a acabar, por los datos de inflación y por las declaraciones de los miembros del BCE, entonces sí podría haber un trasvase importante de capitales, pero este cambio se podría dar a partir de mediados de 2016.

¿Cree que algunos de los blue chips que se han quedado retrasados serán los que aúpen al Ibex 35 hacia los 12.000 puntos?
Desde finales de marzo el valor que más ha ayudado al Ibex ha sido Santander. BBVA y, en general los bancos, están mejorando su comportamiento. También Inditex se ha comportado bien. Telefónica es el blue chip que se ha quedado más rezagado; e Iberdrola no está teniendo subidas comparables a las de otros blue chips. Pero más que de blue chips, yo creo que apoyarán las subidas del Ibex los bancos. En las tres últimas semanas el Ibex 35 ha recortado unos 600 puntos del diferencial con el Dax.

¿Repsol también podría tener tirón por los movimientos corporativos?
Podría aportarle algo, pero es que le petróleo no va a subir mucho más. Es cierto que Repsol cuenta con unos fundamentales buenos, pero su vulnerabilidad ante la caída del petróleo es muy grande.

Según las últimas actas de la Fed, varios miembros del organismo se muestran proclives a adelantar la subida de tipos en EEUU, sin embargo, tampoco Wall Street lo cotiza negativamente…
Las actas muestran una gran división. Hay una gran parte de los miembros hablan de subir tipos en junio, mientras que otra parte retrasan la subida al 2016. Sí que se vio en estas actas una mayor preferencia a los datos de empleo en vez de inflación para subir los tipos de interés. Por otro lado, el dato de empleo conocido el viernes fue muy negativo, como otros datos como ventas minoritas, datos de sentimiento… que están empeorando durante el primer trimestre por razones climatológicas. Esto pasó el año pasado, pero luego se recuperó la senda en el segundo trimestre, sin embargo, este año tenemos al dólar buscando la paridad. Los datos macro de esta primavera van a ser cruciales para que se establezca la fecha de subidas de tipos de interés. Creo que las expectativas están apuntando a octubre, pero hay un margen de tiempo grande donde moverse.