José Luis Cava aborda cómo Venezuela utilizó las criptomonedas para eludir las sanciones. Explica que desde finales de 2003, “Petróleos de Venezuela… se abrió una cuenta en Tether” para exigir a los compradores que pagaran el petróleo mediante esta stablecoin. Esto permitió transferencias inmediatas y disponer de dólares pese a las sanciones.
Las operaciones se realizaron mediante una flota en la sombra y “buques fantasma”, canalizadas a través de Malasia, con China como principal comprador, absorbiendo más del 80% de la producción. El experto subraya que este sistema se movía en un entorno de opacidad —“el eje de la evasión: China, Rusia, Irán y Corea del Norte”— que facilitaba comisiones exageradas y facturación falsa. Aun así, señala que las transacciones on-chain pueden rastrearse y recuerda que “Tether ya lo hizo en 2024 cuando confiscó cuarenta cuentas” vinculadas a personas sancionadas.
La segunda cuestión se centra en el inminente fallo de la Corte Suprema sobre la aplicación de la Ley de Poderes Económicos de Emergencia por Donald Trump. Cava indica que, si el fallo es desfavorable y obliga a devolver los aranceles cobrados, Trump tendría que reintegrar 260.000 millones, lo que supondría “incremento de la liquidez, aumento del gasto público, del déficit público y de la deuda pública”. Esto obligaría a la Reserva Federal a generar más liquidez y, según Cava, no sería negativo para la tendencia alcista de las bolsas, aunque podría generar volatilidad a corto plazo.
La tercera pregunta aborda la relación entre liquidez y gasto militar. Tras un mensaje de Trump exigiendo a las empresas de defensa recortes de salarios, dividendos y recompras, Cava afirma que el sector no tiene problemas de financiación. Cita la tendencia alcista del ETF XAR, las condiciones financieras laxas y las primas de riesgo en mínimos históricos reflejadas en el ETF HYG. Desde su punto de vista, el mensaje real es que Trump quiere “favorecer el sector real frente a Wall Street”, desviando liquidez del sistema financiero.

Cava concluye que esta estrategia podría provocar “una caída temporal de las bolsas” antes de las elecciones de medio mandato, pero que posteriormente los mercados volverían a subir, ya que “la liquidez es abundante” y termina regresando al sistema financiero.