El comportamiento de los mercados emergentes no debe juzgarse únicamente por el grupo de los cuatro destacados: Brasil, Rusia, India y China. Aunque en general el entusiasmo por este tipo de inversión se ha apagado un tanto, tal vez sería necesario enfocar nuestro radar inversor a nuevas áreas dentro del grupo de países cuya economía está en crecimiento. Existe en la cultura estadounidense el mito de la ‘nueva frontera’ que, originado en el espíritu desarrollado en la frontera del Oeste americano, se ha venido usando repetidamente como expresión de la necesidad humana de una constante conquista de nuevos campos del conocimiento científico, cultural o social. Extendiendo este concepto de “nueva frontera” a los países emergentes menos maduros, podemos encontrar mercados cuyo comportamiento no sólo ha superado a la de los países desarrollados, sino también a los emergentes que han jugado un papel estelar hasta hace unos meses. Con el objeto de contar con un referente sobre el comportamiento de tales mercados se ha creado el índice S&P/IFCG Extended Frontier 150 que sigue la evolución de 30 mercados emergentes ‘de frontera’ siendo sus componentes compañías cotizadas en 30 países de los mercados menos desarrollados, abarcando países como Kuwait, rico productor de petróleo, hasta Costa de Marfil, productor de cacao. Los países emergentes de primera línea han sufrido un incremento notable de sus costes salariales y su nivel de inflación, lo que ha hecho que los fabricantes se cuestionen trasladar su producción a países con costes más asequibles. Por ejemplo, el sector farmacéutico ha comenzado a trasladarse desde la India a su vecina Bangladesh que, por su estatus de país menos desarrollado, les permite producir copias de medicinas patentadas más baratas. La nueva inversión en estos países emergentes ‘de frontera’ toma como una importante referencia la construcción de infraestructuras, incluyendo compañías de construcción, cementeras e inmobiliarias, con un énfasis especial en el boom inmobiliario que, alimentado por los precios del petróleo, están viviendo los países de Oriente Medio. Se ha ido generando en los últimos años una segmentación entre mercados emergentes más y menos desarrollados, diferenciando entre economías estables y altamente desarrolladas, como Corea del Sur, y otras frágiles como Líbano, debido principalmente a su inestabilidad política. ¿Qué ejemplos de inversión en emergentes ‘de frontera’ nos ofrece la industria de fondos de inversión española? Un ejemplo destacado es el ALTAE BRICC, un fondo garantizado que, gestionado por Gesmadrid, combina una garantía parcial de capital con una referencia a los 5 índices más representativos de Brasil, Rusia, India, China y Corea. En concreto, el fondo garantiza el 95% del valor liquidativo de la participación a vencimiento, además del 100% de la revalorización de la media de las observaciones mensuales experimentadas por la cesta de los cinco índices mencionados. De acuerdo con los datos de VDOS Stochastics, el fondo ha acumulado una rentabilidad de 18,40 por ciento en los últimos doce meses. El BANKINTER EMERGENTES, gestionado por Bankinter Gestión, es uno de los más diversificados en la categoría. Invierte en América (Brasil y Argentina), Europa del Este (Rusia y Rumanía), Africa (Egipto y Sudáfrica) Asia (Tailandia, Vietnam, Malasia y China), siendo su índice de referencia el MSCI Emerging Markets. Su rentabilidad ha repuntado en el último mes acumulando un 2,57 por ciento, según datos de VDOS Stochastics. Otro ejemplo más de diversificación lo tenemos en el EUROVALOR RV EMERGENTES GLOBAL. Este fondo, gestionado por Popular Gestión, con una rentabilidad acumulada durante el mes de Abril de 7,19 por ciento, invierte su cartera en renta variable internacional de emisores de países emergentes de Asia, Africa, América Central, Centro Europa, y América del Sur de todo tipo de sectores y tamaño de capitalización. El crecimiento no es infinito y es momento de considerar inversiones con mayor potencial de crecimiento futuro.