Manuel Arroyo, director de inversiones de JP Morgan AM, explica las oportunidades de inversión que observan de cara a los próximos meses. 

¿Qué esperan para el último trimestre en los mercados con eventos como la subida de tipos de interés de la Fed o las elecciones de EEUU?
Los mercados seguramente nos seguirán dando sustos, pero esperamos que el neto sea positivo. Una vez se hayan disipadas todas las dudas, esperamos que la renta variable genere retornos positivos, no extraordinarios, pero sí positivos, y que lo haga mejor que la deuda gubernamental de mercados desarrollados. Habrá volatilidad, pues si no son las elecciones de EEUU, serán las europeas, pero la renta variable será el activo que lo haga mejor.
 
¿Verán más atractivos los treasures americanos cuando suban los tipos?
El bono americano a 10 años es de los que más paga en el mundo, por lo que empieza a ser, en términos relativos, una inversión interesante. Todavía es pronto para que sea atractivo en términos absolutos, pero sí lo es en términos relativos. Dentro de renta fija estamos apostando por deuda corporativa y emergente, que son activos con algo de diferencial y con TIR que compensa el riesgo que se asume.,
 
¿Cree que el BCE optará por adoptar estímulos o por reducirlos el año que viene, tal y como han adelantado algunos medios?
Pensamos que el BCE, de anunciar algo, será que extiende el programa de compras, sobre todo porque no ha logrado su objetivo de inflación, que es uno de sus principales mandatos. Mientras no alcance un nivel de inflación cercano al 2% es muy posible que aumente el programa de compras. Otra cosa es que cambie la composición del programa, pues se va a quedar sin papel para comprar si sigue comprando lo mismo que hasta ahora. Nos parece exagerado hablar de tapering cuando los indicadores de inflación están por debajo de objetivos.
 
¿Dónde creen que encontraremos las mayores rentabilidades para lo que resta de año y para 2017?
Vemos oportunidades en mercados de renta variable americano y emergente, mientras que estamos neutrales en Europa, únicamente apostando tácticamente por el Reino Unido aprovechando la libra barata.
En deuda, apostamos por high yield y deuda emergente.
No hemos variado mucho nuestra apuesta en estos meses, pero ahora vemos valor en emergentes, donde están mejorando los datos macro y están entrando flujos, mientras que las valoraciones siguen siendo atractivas.
 
¿Cuál es su posición respecto a la banca europea?, ¿Cree que los problemas de Deutsche Bank y la banca italiana seguirán pesando en los mercados?
El sector financiero ha sido uno de los que recientemente lo ha hecho bien. Pensamos que lo que ha pasado con DB o los bancos italianos es un hecho aislado. La banca está muy bien capitalizada, no tiene problemas de solvencia, aunque sí puede tener un problema para generar resultados por los bajos tipos de interés, el crecimiento tan bajo o el hecho de que hayan tenido que provisionar mucho por créditos dudosos. No es un problema sistémico, como el que vimos en 2008, y en los próximos años esperamos ver una recuperación del sector y operaciones corporativas, pues hay exceso de capacidad.
 
¿Piensa que es el momento de apostar por emergentes viendo la valoración de los mercados desarrollados y el tímido crecimiento de sus economías?
Este año hemos apostado por Brasil, un mercado que lo ha hecho muy bien; también estamos apostando por Corea, un mercado que se puede beneficiar de la subida del yen japonés porque les roba cuota de sus negocios; y de forma puntual, algunas compañías chinas; y también vemos valoraciones atractivas y una mejora económica en Rusia. Pero en general, cuando apostamos por emergentes, lo hacemos con estrategias de emergentes globales.