Las oportunidades de obtener valor continúan en algunos sectores del mercado, pero los inversores tienen que ser conscientes del aumento de la tasa de impago.
Stefan Isaacs, gestor de M&G Investments

Tras el fuerte rally experimentado este año por los bonos corporativos de alto rendimiento, creo que este tipo de activos ha pasado de tener un valor excepcional a un valor justo. Los diferenciales de crédito se han contraído significativamente, a medida que los inversores se han vuelto más optimistas sobre las perspectivas de la economía global. A pesar del fuerte rally que han experimentado los precios, pienso que sigue habiendo importantes oportunidades de valor para los inversores que estén dispuestos a asumir un mayor riesgo.

Desde principios de año, los diferenciales de crédito de los bonos corporativos de alto rendimiento han disminuido de 2.208 a 1.418 puntos básicos a fecha 30 de junio de 2009. Los bonos de alto rendimiento han obtenido unos beneficios totales extraordinariamente altos, con el índice Merrill Lynch Euro High Yield remontando en 28% sólo en el segundo trimestre de 2009*.

La dinámica de la oferta y la demanda ha cambiado, la venta forzada por hedge funds ha finalizado y las empresas han utilizado la mejoría en el sentimiento de los inversores para volver a emitir bonos en el mercado primario, tras un 2008 en el que prácticamente hubo cero emisiones. Dicho esto, podría pensarse que el mercado europeo de bonos de alto rendimiento parece estar normalizándose.

No creemos que los beneficios de los high yield sean tan buenos en un futuro, pero es posible que un mayor flujo de entrada en esta clase de activos sirva de apoyo al mercado y derive en una subida de precios. Ha habido una gran recuperación en los márgenes de las empresas “más eficientes” (como por ejemplo, las de los sectores de telecomunicaciones y servicios), pero aún hay importantes márgenes en otros sectores no tan apreciados, como el minero e inmobiliario. Desde una perspectiva a largo plazo, esperamos que los diferenciales desciendan y que los bonos de alto rendimiento elegidos obtengan resultados óptimos, incluso en un entorno en el que los impagos aumentan. Una cuidadosa selección de los bonos será la clave para conseguir unos buenos beneficios de inversión.

Estoy utilizando el rally actual para eliminar riesgos cíclicos, ya que, desde mi punto de vista, el crecimiento económico seguirá siendo muy lento. Creo que los impagos bien podrían convertirse en algo bastante más frecuente de lo que ha estado habituado el mercado, y según Moody´s es probable que la tasa europea de impago en productos high yield alcance entre un 15% y un 20% en los próximos 12 meses.

Hemos estado aumentando la calidad de nuestras participaciones, pasando de una deuda subordinada a deuda senior. Por ejemplo, creemos que la recompra de algunos créditos ahora resultan atractivos, más seguros dentro de la estructura de capital de la empresa y con un tipo de interés variable. Muchos de estos tipos de activos están negociándose con fuertes descuentos y consiguiendo rendimientos muy buenos.

Evitar impagos será la clave para mejorar en el mercado de high yield. Continuaré comprando activos selectivamente apoyado en el fuerte equipo de análisis de créditos de M&G, que cuenta con una clara visión de las características del riesgo / beneficio y que están satisfechos con los las propiedades básicas de los créditos.

Para inversores que busquen diversificar sus carteras y obtener exposición a bonos high yield en el medio y largo plazo y aquellos que pueden resistir alguna volatilidad a corto plazo en el mercado, los bonos corporativos high yield ofrecen una buena oportunidad de compra.