El experto realiza un repaso por los principales asuntos de la actualidad de la bolsa española y habla sobre Arcelor, Repsol, la banca española y Mapfre.
 
En las próximas horas conoceremos las cuentas de Repsol, tan penalizada que ha estado por esa caída del petróleo. ¿Qué espera de estas cuentas del primer trimestre?
 
Lo que  es seguro es que va a traer bastante partidas extraordinarias por el plan de reestructuración de plantilla y por las desinversiones o esas ventas de activos que comunicó en el plan estratégico.
 
En cuanto al negocio principal sí es posible que mejore en la actividad de Downstream (refino, comercialización de productos), pero como es lógico el negocio de upstream se verá afectado porque el precio medio del Brent ha estado en 37 dólares, cuando el precio medio en el primer trimestre del año pasado estuvo en 65. Por eso es posible que aquí vayamos a seguir viendo problemas.
 
Vamos a ver si esos precios del petróleo se acercan al escenario que planteó en su momento cuando planteó el plan estratégico que estimaban acabar 2015 en 50 dólares, no lo cumplió y para 2016 esperaba 65 dólares. Veremos al final si quizá a raíz de noticias como la de la OPEP podemos llegar a esos niveles porque parecen que a día de hoy no salen las cuentas.
 
También tendremos las cuentas de ArcelorMittal, ¿le ve potencial?
Lo que son las cuentas en sí, creo que se van a ver todavía agravadas por esa reestructuración de la empresa y por el precio de las materias primas. La verdad sí que sorprende ese rebote que hemos visto este año porque anunció una ampliación de capital bastante grande con un efecto muy dilutivo para los accionistas. A pesar de que iba dirigida a reducir deuda, no iba encaminada a crecimiento, algo que no suele gustar, en este caso el hecho de que el accionista mayoritario, la familia Mittal, fue bien recibido por parte de los inversores. También esa progresiva mejora en los precios de las materias primas y también esa predisposición por parte de la UE a fomentar la integración de las siderúrgicas europeas tratando de competir con las chinas que es el foco principal de los problemas que ha tenido el sector.
 
La compañía a largo plazo pensamos que está muy sobredimensionado, a pesar de que ha conseguido reducir deuda –lo veremos en los resultados-. También es complicado en un entorno tan volátil en las materias primas que el equipo directivo haga planificaciones de plantilla, planes de inversiones.. Por lo tanto, visto el fuerte rebote que ha tenido a medio y largo plazo no somos muy optimistas con ArcelorMittal.
 
Hablamos de la banca española. Nos llama la atención que los ROEs a los que debería llegar la banca de entre el 8 y el 10% solo se cumplen en Bankinter y Bankia. ¿Cómo podrían aumentar estos ROEs?
 
Creo que más que en ROES, quizá el sector se tendría que fijar más que en ratios de capitalización.   Estas cuentas trimestrales lo que han demostrado, otra cosa  no, es que la banca española está suficientemente capitalizada sí está. Preocupa que no se hayan cumplido en muchos casos esos objetivos de rentabilidad. Las vías para mejorar son recorte de gastos en general. Por el lado de las comisiones, es el gran objetivo de la banca, pero una vez que el cliente se ha acostumbrado a que no se le cobre por determinados servicios es difícil decirle que se le va a empezar a cobrar. Tendría que hacerse de una manera muy paulatina y que lo haga todo el sector.
 
Quizá la tercera pata para conseguir mejorando la rentabilidad es la digitalización. Lo estamos viendo en otros sectores como la distribución que están mejorando las ventas online y estas son vías que con márgenes más elevados y más rentables.
 
En el caso de la banca nos vamos a olvidar de la sucursal y van a ir cogiendo forma nuevos canales de venta.
 
Es a lo que van encaminadas y lo han reconocido desde las directivas de los bancos.
Sí, quizá BBVA fue el primer banco que empezó a hablar de ello, pero parece que también es una de las prioridades del Santander.
 
Los bancos también están cotizando esa incertidumbre que hay con el tema de los bancos italianos. ¿Podrá Italia salir sola de esto?
 
Lo que ha anunciado Italia es que va a fomentar un fondo gestionado de manera privada que va a tratar de ayudar a los bancos  a deshacerse de esos activos tóxicos que tienen en balance. También se supone que les va a ayudar a mejorar los ratios de capital en algunos casos con ampliaciones. Por tanto va a ser el fondo el que va a buscar a esos potenciales compradores e inversiones.

Parece que el fondo va a estar dotado en principio con 5.000 millones de euros, que dado la dimensión del sector hay dudas de que el montante sea suficiente.
 
Tal y como dijo Draghi a priori este primer paso va en la buena dirección. Se produce en un contexto difícil para todos los bancos de la eurozona, con un Euribor en mínimos históricos con lo que  el margen de intereses será difícil de generar rentabilidad que capitalicen los bancos.
 
Por otro lado, el mensaje contradictorio del BCE en el que por un lado dice que tenemos que mejorar el crédito, pero también te dice que mejores los ratios de capital. Vamos a ver cómo se desarrollan los acontecimientos porque el tema de los bancos italianos es uno de los grandes riesgos, no solo para la bolsa italiana, sino en general para las bolsas periféricas.
 
¿Alguna empresa del Ibex 35 o del continuo que tras  conocer sus cuentas le anime a ver alguna oportunidad de inversión?
A principio de semana vimos las cuentas de Mapfre. Tal y como se esperaba se vieron bastantes problemas en la división brasileña. Un país en el que a ver si se producen los cambios políticos que se tienen que producir. Parece que está saliendo del túnel. De hecho el Bovespa es uno de los mejores del mundo y que sube el real.
 
Quizá también un efecto negativo es que las inversiones que realiza en un contexto de tipos tan bajo están viendo reducida esa partida. Pero por análisis fundamental es un valor interesante. Cotiza a un PER inferior a 10 veces beneficios para este año.  Tiene una rentabilidad por dividendo de más de un 5%. Además sí que hay una buena evolución del negocio tanto en EEUU. Puede ser un valor que a corto plazo se pueda ver correlacionado con el mercado, pero a medio plazo puede ser un valor interesante.
 
Vamos a terminar con los bancos centrales. Nos llama la atención el movimiento del EURUS que ha llegado a 1,15. También vemos al RBA bajando tipos a mínimos históricos. ¿Qué pasa que los bancos centrales están frenando en su plan de dejar a la economía sola?
Vivimos en una época en la que los bancos centrales son los que marcan la pauta. En el caso del EURUSD lo vemos en el 1,15 que podría sorprender, pero la FED, por la situación económica del país sí que está empezando a crecer, pero es también consciente de que un dólar fuerte para las empresas americanas no les beneficia tanto. Sí que creo que están echando el freno y vamos a ver en las siguientes reuniones.
 
La otra pata del EURUSD, el BCE, creo que antes de la última reunión sí que consideraba el mercado que Draghi podría bajar más esos tipos, pero sus declaraciones hacen pensar que dude de que los tipos más bajos vaya a ser una medida efectiva.
 
Vamos a esperar a las próximas reuniones. Creo que en las reuniones de junio y julio no creo que veamos cambios en la política monetaria en Europa y quizá veríamos movimientos en septiembre.