El debate sobre el futuro de las pensiones en España está más vivo que nunca. El último barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) de marzo apunta que las pensiones son la quinta preocupación de los españoles y alcanza su máximo histórico en esta encuesta, que refleja que para un 15,5% de los españoles las pensiones públicas son uno de los tres problemas principales que afronta el país.

Las gestoras de fondos y el sector financiero, en general, no son ajenas a ello. De hecho, los fondos de inversión alcanzaron en 2017 un máximo histórico en España con un patrimonio de bajo gestión de 262.847 millones de euros, con una ventas netas del 55% según los datos de la patronal Inverco.

El propio Gobierno anunció el mes de febrero un real decreto para que los ahorradores puedan recuperar todo o parte de lo conseguido a partir de los 10 años de la aportación y además ahorren comisiones que pagan a las gestoras de fondos y planes de pensiones.

El Ejecutivo quiere incentivar el ahorro privado con el objetivo de dar una salida al futuro de la pensiones, que están condicionadas por el avance de la esperanza de vida y el cambio demográfico que está experimentando todo el mundo occidental. “No hay nada más potente que una idea a la que le ha llegado su momento”, parafraseando al poeta francés Víctor Hugo, el presidente de la gestora Abante, Santiago Satrústegui, ha inaugurado la nueva sede de la entidad en la Plaza de la Independencia de Madrid ante los medios de comunicación.

Satrústegui ha reconocido que están en un momento ideal para crecer “en un momento en el que todo el mundo está hablando de las pensiones”. “Yo soy partidario de una pensión mínima -no ha especificado de cuanto- y a partir de ahí que cada uno se organice por su cuenta. Estamos viviendo un cambio demográfico importante, en un mundo lleno de incertidumbres por la digitalización y la globalización”, ha señalado el presidente de Abante.

La entidad financiera independiente, que cuenta con 3.000 millones de euros bajo gestión y 6.300 clientes, busca en este escenario crecer de forma orgánica pese a la importante cuota de mercado que tienen los grandes bancos en el sector de los planes de pensiones y los fondos de inversión. “Respeto mucho a los bancos como maquinaria comercial. Han sido capaces de no dejar entrar en España a prácticamente ningún competidor extranjero. Son un ‘lobby muy potente”, ha indicado Satrústegui a preguntas de los periodistas.

En ese sentido, no se ha mostrado preocupado por el asentamiento en España de gestoras internacionales y ha añadido que están creciendo gracias a la banca nacional “que distribuye sus productos” en su red de oficinas.

“Pese a que MiFID II se ha domesticado un poco, los bancos no puede competir con nosotros en asesoramiento”, ha explicado al tiempo que ha añadido que no tienen pensado elevar las comisiones. “Siempre hemos sido baratos, nunca hemos tenido los márgenes de la banca privada”, ha sentenciado.

La idea de la entidad es duplicar sus activos hasta los 6.000 millones de euros en "dos o tres años" y este año, además de la inauguración de la nueva sede, prevén contratar a 40 profesionales dedicados al área comercial, de administración y márketing.

LA BOLSA ESPAÑOLA ESTÁ BARATA

El gestor estrella de la ‘casa’ José Ramón Iturriaga subraya en su carta de marzo, remitida a los clientes de Abante, que la bolsa española está barata y que existe oportunidad de inversión en valores nacionales, aunque advierte que es posible que esta ventana de oportunidad se cierre pronto.

Los fondos que gestiona Iturriaga consiguen una rentabilidad positiva pese a las correcciones en el Ibex 35 del 3% en lo que va de año: el Abante Global Funds Spanish Opportunities se anota una revalorización del 5,8% y el Okavango Delta del 5,3%.

Iturriaga sobrepondera en sus carteras el sector financiero, con un 31% de la cartera del Okavango, entre Banco Santander, BBVA, Bankia, Bankinter, Caixabank, Banco Sabadell, Unicaja y Liberbank, las inmobiliarias, constructoras, industriales y consumo cíclico.