La evolución patrimonial en los mercados ha tenido un desarrollo potente en los últimos años. Desde el cambio de regulación en 2014 su evolución ha sufrido un cambio bastante constatable. Las inmobiliarias vuelven a despegar de las cuales el 80% son socimis. ¿Qué camino les quedan por recorrer a partir de ahora?
 
Los movimientos patrimonialistas han sido suculentos en los últimos tiempos. Muestra de ello es la llegada de las socimis, que han revolucionado la escena por completo. En España han conseguido acumular una capitalización de 9.600 millones de euros con un nivel de captaciones que asciende hasta los 7.000 millones de euros.

El camino que quieren seguir es el que llevan las Fibras (equiparables a las socimis españolas) mexicanas, que hasta la fecha tienen un volumen captado de 12.800 millones de euros –el doble que en el mercado español en la actualidad– con 15 compañías cotizadas en este momento. En nuestra región, el total en el mercado continuo son siete compañías y ascienden a 25 incluyendo las que cotizan dentro del Mercado Alternativo Bursátil (MAB).

En el panel del Foro Latibex, que abordaron la situación actual de las socimis, sobre todo en comparación con sus homólogas latinoamericanas, se expuso la situación del mercado patrimonial en España. En este sentido, si nos fijamos en el ránking de las 12 mayores socimis de Europa, encontraríamos dos españolas y, además, excluyendo Reino Unido Merlin Properties se encontraría entre las cinco primeras.

Chony Martín, CFO de Axiare, repasó la situación actual del sector y los retos que vienen por delante. Desde su punto de vista en España “ha habido una bomba nuclear en el sector de inmobiliario” y por eso mediante las socimis “hay mucho potencial y mucho recorrido” de mejora sobre la base actual. Además, añadió que el hecho de que sean compañías cotizadas “añaden mayor grado de transparencia” en comparación con el pasado.

Axiare capitalización


Siguiendo esta línea, Ismael Clemente, CEO de Merlin Properties, expuso que por eso la compañía que gestiona tiene los mimbres para seguir creciendo en este entorno y que su línea de actuación se basa más en “el rendimiento del cash” y en la inversión que lleve consigo “rendimientos constantes”.  

Hablando de retos del futuro, Clemente aseguró que hay una línea principal que ahora mismo supone una piedra para el camino que es el cambio de paradigma entre gestores y políticos. Es decir, la imposibilidad de la internacionalización de estas sociedades por la incertidumbre derivada de la actividad política provoca que la operatividad se centre únicamente en el ámbito regional.

Según el CEO de Merlin Properties, “ahora dan más miedo los políticos con respecto a los gestores” en detrimento de lo que sucedía anteriormente. Tal y como aseveró, ahora mismo los inversores “quieren políticas monopaís para no verse contagiados por un riesgo/país”. Algo que se ha presenciado sin ir más lejos con la victoria del Brexit en el referéndum británico y cómo ha terminado afectado al sector inmobiliario de Gran Bretaña.

Merlin capitalizacion


Sin embargo, las socimis españolas buscan un camino claro de crecimiento y desde el punto de vista de Merlin Properties y de Axiare aún queda mucho sendero por recorrer. Hasta el punto que Clemente señala que hay visos suficientes como para buscar “doblar el nivel de capitalización que hay actualmente en los próximos meses para las socimis”.

De hecho, Clemente agregó que esto no resulta complicado tal y cómo se encuentra la escena del sector en estos momentos. Tanto es así que si saliera a cotizar Pontegadea, por poner ese ejemplo, “estaríamos en ese entorno”. Por eso, la expansión puede seguir continuando y este tipo de compañías van a seguir marcando un ritmo de crecimiento elevado.

Siguiendo esta línea, antes de la fuerte crisis inmobiliaria en España, el mercado patrimonial tenía un valor de unos 45.000 millones de euros. Eso se acabó borrando en pocos años. Así, aunque es un nivel muy elevado que difícilmente será alcanzable en el futuro, las cifras reales sí que podrían estar en los próximos años en los 26.000 millones de euros. Eso, sería el doble de lo que se observa a día de hoy. Un cambio grande en un sector dinámico.