Si quiere añadir riesgo y recorrido a la cartera invirtiendo en bancos, la situación económica y de política monetaria le abre el camino hacia EEUU. La subida de tipos de interés promete liberar los márgenes de los bancos para combatir riesgos como su exposición al sector energético, mientras que en Europa la soga al cuello que les ha colocado Draghi cada vez aprieta más. 


El falso descuento de las financieras europeas…
Muchas de las entidades del sector bancario a nivel europeo cotizan casi a la mitad de su valor en libros, de hecho, en España no hay ningún valor que esté por encima de su valor en libros. Sin embargo, este hecho puede ser indicativo de dos cosas, advierte Victoria Torre: “o se trata de un sector infravalorado, o las perspectivas de rentabilidad no son muy halagüeñas, siendo esto último una realidad a día de hoy”.  Sin ir más lejos, el FMI cree que el proceso de consolidación de la banca europea continuará, y que un 15% de las entidades no son viables, entre otros motivos por el entorno regulatorio y por los cambios tecnológicos que se están viviendo.
 

precio valor en libros bancos


En cambio, en EEUU las financieras, que también cotizan con descuento, ofrecen mayor potencial, a ojos de los expertos de Robeco, que afirman que “están tan baratas que es como si estuvieran descontando que hay un riesgo de capital, cosa que no hay. Los bancos han doblado los niveles de capital pre Lehman, tanto en términos absolutos como ponderados por riesgo, y desde hace 3 o 4 años han empezado a devolver dinero al accionista, hasta el punto que más de uno devuelve casi el 100% de sus beneficios”.
 
Riesgos de la banca estadounidense
Una de las reservas de los inversores hacia los bancos estadounidenses es por su exposición al sector energético. Este sector está atravesando una época de “vacas flacas” debido a la falta de rentabilidad del fracking que está conllevando la suspensión de pagos de muchas empresas energéticas. Sin embargo, desde Robeco indican que esta exposición no es preocupante porque “estamos hablando de cifras muchísimo más manejables que en la gran crisis financiera con las exposiciones hipotecarias. Si por aquél entonces más de dos tercios de los balances de los bancos estaban expuestos a hipotecas (40% prime, 15% sub prime, otro 15% comerciales…), ahora menos del 3% está relacionado con la energía y otro 4% como mucho con mercados emergentes”.

Además, la actual tendencia alcista que ha tomado el precio del petróleo viene a aliviar esta  situación. En este sentido, Sasha Evers, director general para Iberia de BNY Mellon IM, añade que “la subida del petróleo ayuda a reducir los riesgos de un deterioro de la calidad crediticia y en el medio plazo contribuirá a reducir el nivel de impago”.
 

Bajos tipos de interés en Europa vs. subida de tipos en EEUU
La actual situación de bajos tipos de interés causa un efecto de “camisa de fuerza” en los márgenes de las entidades financieras europeas. Además, el actual programa del BCE añade más tierra al hoyo rebajando la facilidad de depósito en el BCE. Para compensar el organismo presidido por Mario Draghi ha concedido a las entidades una nueva barra libre de liquidez a través de préstamos condicionados a largo plazo con una vigencia de cuatro años. Quien más preste a empresas y familias, más liquidez podrá percibir del BCE, pero el problema es que no hay demanda de créditos solvente y con un Euribor ya en negativo y la curva de tipos plana, no hay arbitraje posible, con lo que los márgenes de intereses se acortan y vienen los problemas de rentabilidad.

En cambio, la situación de la banca estadounidense es diferente, ya que en diciembre ya se subieron los tipos por primera vez en una década y el mercado adelante que vuelvan a subirlos entre junio y julio. En este sentido, el impacto en la banca puede ser muy beneficioso pues “el negocio del sector depende de los tipos y en la situación de incertidumbre en la que nos movemos ha hecho que las estimaciones de beneficios de los principales bancos se hayan reducido, pero dicha subida de tipos ayudaría a incrementar su margen de beneficios y desde que han subido las probabilidades de ese incremento, el sector ha subido en bolsa”, destaca Victoria Torre.
 

 

 


Complicada vía de escape para los bancos europeos
Una posible solución para aliviar parte de la presión que acaece sobre los bancos europeos sería trasladar los tipos negativos a los clientes, así lo considera Brad Colton, analista de Renta Variable Estadounidense de Columbia Threadneedle: “si los bancos pueden hacer que los depositantes paguen por mantener el dinero en el banco o emitir deuda con rendimientos negativos, lograrán un diferencial positivo en sus créditos y valores y ganarán dinero. En Suiza, por ejemplo, los bancos han sido bastante eficaces en este sentido, ya que cuentan con una gran cantidad de clientes institucionales y, por lo tanto, el impacto de los tipos negativos ha sido bastante modesto. En los países escandinavos, sin embargo, los bancos se han visto afectados en mayor proporción habida cuenta de su importante base de depósitos minoristas y de que no han sido capaces de trasladar los tipos negativos a los titulares de los depósitos”.

Por si esto fuera poco, el principal foco de beneficios de los bancos también se está viendo lastrado puesto que “con un Euribor ya en negativo y la curva de tipos plana, no hay arbitraje posible, con lo que los márgenes de intereses se acortan y vienen los problemas de rentabilidad”, dice Victoria Torre.


Europa, un paso por detrás en la reestructuración
Los bancos estadounidenses se apresuraron a tomar medidas para limpiar y liquidar el sistema financiero tras el estallido. Sin embargo, en Europa aún estamos en pleno proceso de reestructuración y los expertos opinan que queda aún una ola de fusiones y adquisiciones en España y a nivel comunitario, así como un programa de rescate de los bancos italianos que no acaba de fraguarse. En este aspecto, Sasha Evers comenta que “la Comunidad Europea quiere crear fusiones transfronterizas pero no está ocurriendo quizás porque tendríamos que tener un sistema más unificado y la unión bancaria es un sueño. Alemania debería pasar por una fase de fusiones, pero el sistema está muy politizado. En Italia también tendría que haber más fusiones y en España habrá más fusiones para hacer un sistema más sólido y eficaz”.
 
En resumen, la banca estadounidense saca ventaja a la europea ya que llevaron a cabo años antes la reestructuración pertinente, cumplieron con criterios de solvencia y sus mayores tipos de interés les dan un mejor margen de beneficios.

También le puede interesar:
Radiografía de los bancos de EEUU a la espera de la subida de tipos
Rentabilidad: el gran reto de la banca española
La valoración de los bancos europeos, en mínimos desde la crisis financiera