Tomás García Purriños y Cristina Llau, de la gestora MoraBanc AM, hablan sobre el contexto actual en el que se mueven los mercados y cuáles podrían ser las mejores oportunidades en este entorno.
 
Tenemos muy reciente la reunión de la FED en la que no hubo cambios tal y como se esperaba. ¿Cómo puede afectar a los mercados y qué previsión tienen?

El principio de las subidas de tipos se produjo a finales del año pasado después de estar todo el año pendiente de cuándo sería. Ayer Janet Yellen nos dio un discurso poco sorprendente y en línea con lo que podíamos esperar, que al final es cautela. El mercado laboral va mejorando aunque poco a poco dejó entrever que hasta la próxima reunión de marzo no se iba a producir la siguiente subida de tipos. En diciembre dijo que habrían unas cuatro subidas de tipos durante el año 2016. Nosotros creemos que van a ser cuatro, sino que van a ser menos. No obstante, seguimos con una política monetaria bastante acomodaticia. Solo un 0,25% es el inicio de un cambio de ciclo.

Ante este panorama global que tenemos, ¿habría alguna estrategia concreta para obtener rentabilidad con este entorno de cambio de ciclo en los tipos?

Al final la subida de tipos en Estados Unidos según nuestra visión lo que va a provocar es que la divisa local del país, los dólares, se aprecie hasta acercarse más a la paridad. Después en la renta fija, pensamos que estará mucho más atractiva que en Europa, ya que Estados Unidos va en un ciclo adelantado.

Otro de los temas fundamentales es la caída del precio del petróleo. ¿Piensan que hemos visto ya suelo o todavía se pueden ver más caídas?

El precio del petróleo es ahora mismo la gran incógnita. Más que responder a los propios fundamentales económicos, está respondiendo como aproximación a lo que el mercado descuenta desde China. Ahora mismo el mercado está siendo muy caótico en cuanto a lo que descuenta desde China. No sabe lo que está ocurriendo. En el modelo que nosotros utilizamos, con sobreoferta, sobredemanda o ISM estadounidense, además de algunos indicadores chinos, nosotros observamos que de acuerdo a este modelo fundamental, el petróleo debería estar en niveles superiores a los actuales. El suelo es complicado de adivinar, es lógico. Sí que es cierto que nos saldría por encima. Nosotros esperamos un petróleo en torno a los 40 o 45 dólares por barril. El precio actual se explica cuando en este modelo incluimos una variable que sería cuál es el sentimiento de mercado sobre cómo va a evolucionar la economía china. Ahí tenemos el gran riesgo y la gran incógnita.

¿No se podrían descartar más caídas si la OPEP no se reúne de urgencia como realmente se espera?

En el precio del barril una gran verdad es que los mínimos solo se pueden predecir cuando ya han ocurrido. Nosotros pensamos que lo que está ocurriendo de máxima volatilidad en el precio es típico de un proceso de claudicación. En torno a 26,5 dólares podría estar el suelo desde un punto de vista técnico. Es imposible saber si va a volver a esos niveles o no. Nosotros insistimos que de cara al largo plazo cuando el mercado sea menos esquizofrénico y más lógico, pensamos que lo normal es que el precio del barril se sitúe por encima de los precios actuales, pero en el entorno actual es imposible decir nada.

¿Estas correcciones pueden generar alguna oportunidad de compra en algunas de las compañías petroleras o castigadas por las caídas el crudo?

Hay que ser muy selectivos en este caso. Sí pensamos que se pueden haber generado oportunidades en algunos valores. No vale cualquier cosa y algunas empresas que están más dañadas que otras. También otras que están más diversificadas que otras, tanto en petróleo como otro tipo de commodities. Por tanto, si razonablemente empezamos a coger oportunidades aquí nos parecería aceptable. Desde luego no nos vale cualquier cosa. Hay que irse a los fundamentales, pensar en los balances y no estar pensando en buscar el rebote rápido fácilmente.

Sobre la situación de china… ¿Se pueden esperar más devaluaciones del yuan y qué impacto tendrían en los mercados?

Hemos empezado el año como lo terminamos y China ha sido el principal causante, aparte del petróleo. Lo que está pasando en China es que se está descontando una recesión, pero no tenemos que olvidar que la economía está creciendo a ritmos superiores al 6%. No vemos que eso sea un drama. También es verdad que lo que pasa en la economía china no somos expertos y tampoco podemos evaluar exactamente lo que está pasando. Los datos lo que nos enseñan al final es falta de impulso y un cambio económico del sector secundario hacia el sector terciario. Creemos que el mercado ha sobrerreaccionado ante estos datos y nosotros no vemos ningún tipo de drama en el sentido que no creemos que se vuelva a producir unas bajadas en los índices de media de un 15% en menos de un mes.
Me gustaría añadir respecto a la depreciación en China que se ha producido frente al dólar, pero no se está produciendo en términos reales, efectivos, frente a la cesta de divisas a la que ha pasado ahora a estar vinculado el yuan. Por tanto, es esto quizá en lo que me debería centrar. Hay un poco de pánico porque no se sabe muy bien qué pasa. Realmente no hay una sola persona que sepa exactamente qué está pasando salvo probablemente el gobierno. Nosotros podemos ver sus consecuencias y medirlas. Lo que podemos hacer para la cartera es cubrir el riesgo de cola. Sabemos que hay un riesgo muy complicado de predecir. Este riesgo va a generar volatilidad como otros, pero no hay que ponernos en el peor de los casos. Creo que China no va a tener un hard landing. Pero como no lo sabemos debemos cubrir la cartera con productos que cubran bien ese riesgo de cola. Creo que es el año para que eso ocurra y el incremento del precio en activos como el oro está demostrando que no soy la única persona a la que se le ha ocurrido esto.

¿Habría que reducir exposición a países emergentes con esta situación?

Los países emergentes es evidente que han sufrido. Creemos que algunos se han visto penalizados mucho más de lo que se merecían. El cambio de política de la Fed les ha hecho temblar, sobre todo por la incertidumbre que les significaría. El subir los tipos en Estados Unidos significaría unas salidas de dinero de los emergentes hacia Estados Unidos importante. Una vez iniciada esta subida de tipos creemos que hay que seleccionar muy bien lo que son los países emergentes. Nosotros estamos infraponderados en emergentes pero es verdad que hay que ser muy selectivos en cuanto a qué países seleccionar.
En el mercado español está pesando también la incertidumbre política. ¿Qué se puede esperar del mercado español viendo esta inestabilidad que tenemos?
Al final el mercado lo que le preocupa es la incertidumbre más que si sale un gobierno u otro. Hasta que no se llegue a un consenso sea de una manera o de otra el mercado no se va a tranquilizar. En este sentido lo que estamos esperando es que se pongan de acuerdo y el mercado es lo que cotizará.

¿Qué sectores podrían ser más interesantes dentro del mercado español en este entorno?

Teniendo en cuenta que nuestra visión es una recuperación de la economía aunque muy lenta y estable tanto a nivel español como a nivel europeo, nosotros nos posicionaríamos en sectores que jugaran al ciclo. Consumo, consumo cíclico, y teniendo en cuenta que el tema de China no nos va a afectar tanto como lo que nos ha afectado.