No es una red social, ni una agencia de colocación al uso. LinkedIn es una red de profesionales en internet que ofrece sus servicios a sus usuarios y a empresas que se dedican a la búsqueda de empleo.
Como todos los negocios exitosos ligados a las nuevas tecnologías, LinkedIn también nació en el salón de la casa de uno de sus cinco fundadores de la empresa. Y si no fue de esa forma, así es como lo cuenta la propia compañía en su web en una fórmula que recuerda al garaje de Apple, o a la salita del apartamento chino de Jack Ma, el dueño de Alibaba. Parece que fundar una empresa en la sala de una vivienda no es garantía de éxito, pero si no lo has hecho se pierde mucho de romanticismo y épica.

En 2003 Reid Hoffman –actual CEO-, Allen Blue, Konstantin, Guericke, Eric Ly y Jean Luck Vailant se juntaron en el apartamento del primero y nació esta idea. El cinco de mayo de ese año el sitio ya estaba en marcha y en verano de 2011 la empresa debutaba en bolsa.

Si los números sirven de algo, al menos para ilustrar, parece que la historia ha sido todo un éxito. En poco más de 11 años, LinkedIn ya está presente en 23 idiomas, emplea a 6.800 personas y tiene oficinas en 30 ciudades a lo largo y ancho de todo el mundo.

A finales del año pasado la red estaba tejida por los perfiles de casi 350 millones de usuarios, la mayor parte de ellos de Estados Unidos. Sin embargo, el 52% de sus ingresos proceden de su mercado doméstico.

Si se mira su evolución en el mercado, la cifra de revalorización es igualmente apabullante. Desde su debut hace menos de cuatro años, sus acciones han subido más de un 450%. Pero, ¿podrá continuar con esta tendencia este año?
Esa cuestión ya no es tan fácil de contestar. La cuestión es que el negocio de LinkedIn en este momento va viento en popa. El año pasado todas sus líneas de negocio aumentaron sus ingresos alrededor al menos un 40%. No es de extrañar, si se tiene en cuenta que da servicios a empresas empleadoras, a los propios usuarios que buscan empleo y, además, genera ventas por marketing.

La mayor parte de los analistas señalaban que LinkedIn iba a ser una de las sociedades favorecidas por el actual entorno macroeconómico de las que el empleo es una de las grandes beneficiadas, sobre todo en Estados Unidos.

Empleo en EEUU

empleo en Estados Unidos





Precisamente la continua mejora de sus métricas es lo que hace que los inversores sigan apostando por ella. Y, sin embargo, ese buen comportamiento en bolsa podría provocar también que los inversores decidieran aparcar sus ganas de poner su dinero en la empresa.

Todo porque la valoración de LinkedIn es mucho más elevada que en el resto del mercado. En concreto, su PER para los próximos 12 meses supera las 85 veces beneficios, casi cinco veces más que la de la bolsa en su conjunto. Habría que esperar hasta 2019 para que este ratio cayera hasta las 22 veces.

Sin embargo, la situación en LinkedIn siempre ha sido así. Hace sólo un par de años, su PER superaba más de 1.000 veces y, sin embargo, las expectativas de los inversores seguían apegadas a la compañía.

Por lo que se refiere a niveles de valoración, un 73% del consenso aconseja comprar acciones de la compañía y un 27% apuesta por mantener; es decir, nadie apuesta por vender. Sin embargo, su potencial no parece muy elevado, si se tiene en cuenta que LinkedIn cotiza muy cerca de su precio objetivo medio, que está en 288 veces.

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