El año está a punto de terminar. Ahora hay que echar la vista atrás de cómo ha funcionado la OPV más grande de la historia. Llegó pisando fuerte y así cerrará el ejercicio. 
Wall Street y Alibaba. Alibaba y Wall Street. La relación no podia ser más idílica. La firma china se ha comportado con respecto al mercado norteamericano como una pareja jovial de adolescentes. Pasión, entrega y dedicación. Llegó pisando fuerte como si de un desfile militar se tratara y se ha sostenido en esos niveles celestiales.

El 19 de octubre la firma liderada por Jack Ma comenzaba una aventura bursátil que dignificaría muy bien a muchas cintas de Hollywood. La andadura en el mercado norteamericano era una apuesta arriesgada –la otra opción hubiera sido cotizar en Hong Kong–, pero con mucho que ganar.

Ya en los días anteriores se presagiaba un buen augurio. El estreno en el NYSE suponía la salida a bolsa más grande de la historia con 24.000 millones de dólares en acciones en circulación. Una cantidad que se vio multiplicada rápidamente en cuanto dieron el pistoletazo de salida para su OPV.

Alibaba


Aquel día el valor asiático terminó con alzas de un 38% y con una lluvia de elogios por doquier por parte de propios y ajenos. Se convirtió con celeridad en la acción de la que todo el mundo quería opinar e, incluso, con el paso del tiempo, tomar posiciones. El mismo Jim Cramer decía que cuando cayera sobre los 80 dólares sería una “gran opción de compra”.

El controvertido analista de la CNBC no se equivocó. Ni mucho menos. Tiempo después sobrepasó los 100 dólares hasta llegar, incluso, a los 119,15 dólares. Su máximo histórico. Es decir, un caballo ganador en toda regla.

Esto se demuestra si se analiza el recorrido que ha tenido en estos tres meses escasos de cotización sobre el parqué de Nueva York. Los títulos de la compañía china llevan acumuladas subidas de hasta más de un 55%. Algo que no está nada mal en comparación con el mismo lapso de tiempo de otras empresas del sector como Amazon o eBay.

Alibaba cotización


Así pues, el recorrido que ha llevado a cabo esta firma del sector minorista se puede catalogar como espectacular, aunque todavía podría quedar mucho por ver. Una muestra de los fundamentales que respaldan a este negocio es que, recientemente, se conoció que Alibaba tenía intención de sacar a cotizar AliPay –su servicio de pagos – a bolsa.

A pesar de que no se ha concretado nada, se espera que pudieran conocerse más informaciones a este respecto en los próximos meses. De ser así, la acción podría reflejarlo con subidas como ha sucedido en otras ocasiones con otras compañías con noticias similares –fue así en el caso del spin off de Pay Pal–.

Pero para conocer si es el momento de apostar por esta acción hay que ver cuál es el status actual de la empresa asiática. En cuestión de ventas obtuvo 8.672 millones de dólares el pasado ejercicio, mientras que el consenso de expertos espera que en 2014 ingrese 12.658 millones de dólares y en 2015 subir hasta los 17.284 millones de dólares.

Por otro lado, en cuestión de ganancias por acción que tendría Alibaba de cara al futuro, de los 2,23 dólares que estima el consenso de expertos para el conjunto de 2014 pasaría a ganar 3,02 dólares en 2015.

Asimismo, otro de los puntos fundamentales en los que se centran los analistas es el nivel de recomendaciones que tiene en Wall Street. Aquí sin duda la compañía china parte con una gran ventaja, puesto que el 89% de los brokers recomienda la adquisición inmediata de sus títulos, de entre los que destaca los 133 dólares de precio objetivo que le coloca Oppenheimer.