Nadie espera un default de los bonos argentinos muy largo. Aunque hay quienes esperan una resolución rápida, la previsión más común es que acabará en apenas cinco meses, cuando concluya la cláusula RUFO a finales de año.

De hecho, todos los expertos han destacado que la única razón que ha impedido el acuerdo entre Argentina y sus acreedores los fondos buitres. Todo el mundo descuenta que a principios del año que viene la situación entre el país y los bonistas se solucionará. Por un lado, podrán pagar a los buitres los 1.300 millones de dólares que la Justicia estadounidense ha ordenado y, por otro, podrá hacer pago del cupón de 539 millones de dólares a los dueños de bonos reestructurados.

Mientras tanto, aunque todo el mundo destaca que la reacción de los mercados al segundo default de Argentina en trece años ha sido muy tibia, lo cierto es que se observan movimientos en el mercado de bonos y en el de divisas.
Hoy el peso cotiza en mínimo de seis meses en su cruce contra el dólar. Hay que recordar que la divisa argentina se ha depreciado alrededor de un 20% y podría llegar a caer un 10% más en lo que queda de año. Eso es, al menos, lo que afirman los expertos de JP Morgan en un reciente informe que acaban de enviar a sus clientes.

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En opinión de estos expertos, los problemas de deuda han estado muy relacionados con las devaluaciones de las monedas. De hecho, en la firma aseguran que si no se llega a un acuerdo, sufrirá la estabilidad financiera del país, así como la evolución macroeconómica.

Hay que recordar que el país no pasa por su mejor momento a nivel económico. Hace unos días, el director de Proficio Investment aseguraba que “frente al default del 2001, que representó una contracción del 11% en el PIB, las proyecciones para este año son de una caída de entre 1 y 2%. Con lo que no se espera el mismo tipo de efectos, ni contagios importantes a otras economías”, calcula.

El default técnico llega a Argentina en un momento delicado desde un punto de vista económico. El país entró en recesión. El PIB se contrajo un 0,8% en el primer trimestre del año y en mayo ya se avisó de una caída del 0,2%.

Además, esta caída se produce en un entorno de elevada inflación, que muchos sitúan en los entornos del 30% y de caída de las reservas internacionales.

Mientras tanto, en Argentina se sigue hablando del caso. Hoy se baraja la posibilidad –poco probable- de llevar a los fondos buitres al Tribunal de la Haya. Entre las razones que se utilizarían se incluiría el hecho de que uno de que los fondos buitres ha participado en el Comité de la ISDA que el pasado viernes decidió que el default de Argentina era un evento de crédito, por lo que debían activarse el pago de los CDS (Credit Default Swaps) por un importe de unos 1.000 millones de dólares.

En el país creen que los fondos buitres podrían tener CDS en sus carteras y no sólo los bonos impagados. Es decir, que habrían hecho negocio a través de todas las vías que se le han abierto.

Por otro lado, Jorge Capitanich, el jefe de gabinete ha afirmado que el mediador impuesto por el juez griesa, Daniel Pollack es un incompetente.

Por último, algunos diputados del partido de Cristina Fernández de Kirchner alaban la gestión de Axel Kiciloff en el conflicto y han llegado a ver al ministro de economía como posible candidato a la presidencia del país.