El futuro del ahorrador español podría pasar por rentabilidades del 0,20% en productos a un año o por la opción –casi única- de asumir un riesgo mayor. No hay camino de vuelta para nuestros depósitos. 


“El gran damnificado de la decisión del BCE es el depósito”. José María Luna, director de Análisis de Profim Eafi, ponía en palabras lo que pensaron muchos cuando el presidente del organismo, Mario Draghi, anunció una nueva rebaja de los tipos a los que presta el dinero a los bancos, a pesar de que fue una noticia que el pasado jueves pasó prácticamente desapercibida.

¿Qué necesidad tendrá a partir de ahora un banco cualquiera de captar dinero entre particulares cuando puede hacerlo a coste cero del Banco Central Europeo? Miguel Ángel Bernal, profesor del IEB, reconocía –antes, incluso, de conocer la batería de detalles ofrecidos por Draghi- que el futuro del depósito pasa por curvas a la baja y, sobre todo, por comisiones impuestas por las entidades y que, atención, podrían hacer perder dinero a los inversores más conservadores.

Y, para colmo de males, “sigue vigente la recomendación del Banco de España de reducir la rentabilidad de los depósitos”, recuerda Amílcar Barrios, analista de Tressis, sin caer –el señor Linde- en que igual ya se les está yendo de las manos…

En cualquier caso, España no vive una situación excepcional. Países de nuestro entorno ofrecen por sus depósitos rentabilidades que son tres vecesinferiores a la media española, situada en el 0,65%, para una media de 13 meses.



RENTABILIDAD EN PICADO
ING remunera a sus clientes holandeses (que no españoles) con un irrisorio 0,10% de rentabilidad en sus productos a un año y un mes. En Francia BNP Paribas ofrece un 0,15%, mientras que en Alemania, Deutsche Bank otorga un 0,20% e, incluso, entidades como Commerzbank han decidido cobrar a sus clientes institucionales por recibir su dinero. En Italia, Unicredit aún soporta con rentabilidades del 0,30%.

Aquí, en España, considerando productos a 13 meses, sin vinculación ni condiciones extras, Banco Popular ofrece la mayor rentabilidad en estos momentos, con un 0,65% prometido a sus ahorradores. ING concede hasta un 0,90% bajo el condicionante de invertir un mínimo de 10.000 euros.

Otras entidades como Bankia y BBVA conceden el 0,60%, al igual que el Banco Santander, a través de Openbank.

RENTABILIDAD DE LOS DEPÓSITOS. ENERO 2015 (FUENTE: BANKIMIA)
RENTABILIDAD DE LOS DEPÓSITOS. ENERO 2015 (FUENTE: BANKIMIA)


Sin embargo, estas rentabilidades se mantienen por el momento. El consenso de analistas considera que las entidades podrían finalizar 2015 ofreciendo de media no más de un 0,20% por productos de ahorro a medio plazo.



ALTERNATIVAS AL DEPÓSITO
Hace algo más de una semana, Fernando Luque, editor jefe de Morningstar, reconocía públicamente una obviedad: “se está obligando al inversor a tomar riesgo”.

En este sentido, y asumiendo de antemano ese ‘plus’ de precaución necesaria, existen cinco alternativas a los depósitos:

1. Planes Ahorro 5.Hasta la fecha los productos que están saliendo por esta nueva fórmula adoptada por el Gobierno ofrecen una rentabilidad que ronda el 1,75% a cinco años.

Son lo más parecido que existe en el mercado a un depósito y entraron en vigor el 1 de enero de este año. Si la parte positiva que destacan los expertos es su fiscalidad (las plusvalías están exentas al término del quinquenio), la rentabilidad es escasa para productos a largo plazo.


2. Fondos monetarios. Según el informe anual de Inverco, estos productos en conjunto obtuvieron una rentabilidad del 0,57% en 2014, mejor que un depósito, pero cuidado con las comisiones de gestión. Luna hace especial hincapié en este aspecto dado que si lo que pagamos a la entidad depositaria es demasiado, mezclado con una rentabilidad baja, “perderemos dinero”. Y recuerden tener en cuenta el factor inflación.  Alguno de esos productos recomendados por Profim Eafi podrían ser el Renta 4 Monetario o el Mutuafondo Corto Plazo.




3. Fondos de renta fija europea. “Estamos viendo un flujo de dinero entrando en renta fija corporativa, con lo cual aprovechémoslo”, recuerda Luna. Deben considerar que ya están asumiendo bastante más riesgo que en cualquiera de los productos anteriores, aunque esta característica se deja notar en la rentabilidad que ofrecen. Al cierre de 2014, los fondos de renta fija euro largo plazo fueron los que obtuvieron una rentabilidad superior, de hasta un 5,6%.


4. Determinados fondos de retorno absoluto, cuya rentabilidad fue del 1,98% el ejercicio pasado. “Son productos que tratan de obtener rentabilidad positiva, como el Renta 4 Pegasus”, recomienda Profim Eafi.


5. Fondos mixtos de renta fija. No dejan de ser productos cuya cartera está invertida en renta fija, si bien cada vez con un mayor peso de renta variable. Los mixtos de esta característica alcanzaron un 4,69% de ganancias.

Desde Tressis reconocen que estos fondos son “una alternativa a corto plazo, que ofrece algo más rentabilidad, aunque con un plus de riesgo”.

Luna va un paso más allá al exigir a estos productos que “el gestor invierta parte de su dinero en ese mismo fondo” para que “sus intereses” estén alineados con los de los inversores.