La historia sugiere que las crisis petroleras son oportunidades de compra.

En los últimos 40 años, la rentabilidad a 12 meses del S&P 500 tras un repunte del petróleo del 20% en dos días ha sido del 24%. En 6 de cada 7 ocasiones desde 1986, el S&P 500 ha subido un año después de dicho repunte del petróleo.

El único resultado negativo fue del -11% durante la crisis financiera de 2008.

Por el momento, el sector minorista apuesta todo por el comercio de petróleo.

Las compras minoristas de ETF centrados exclusivamente en el petróleo durante el último mes se dispararon hasta alcanzar un récord de 211 millones de dólares el jueves.

Esta cifra supera el pico de mayo de 2020 de más de 200 millones de dólares y triplica el máximo de 2022 de más de 70 millones de dólares.

Y mientras unos viven un buen momento, a otros les toca sufrir. Todos los miembros de los 7 Magníficos han registrado pérdidas en lo que va de año y están obteniendo resultados inferiores a los del S&P 500.

También las acciones del sector financiero estadounidense están viviendo su peor año desde la caída de 2020.

El índice S&P 500 Financials ha bajado un 11% en lo que va de año y va camino de registrar su mayor caída trimestral desde principios de 2020.

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