Inés del Molino, directora de cuentas de Schroeders, explica el creciente interés en los mercados por los fondos mixtos.
¿Por qué este año los fondos mixtos están teniendo tantas entradas de capital?

Los inversores finales se enfrentan a un panorama de inversión complicado, muy globalizado, con mucha volatilidad, y además como tónica. Cada vez estamos viendo más la delegación en productos mixtos. Es decir, productos que tengan la capacidad de poder entrar tanto en renta variable como en renta fija, en función de cómo lo vea el equipo de gestión. Así se dejaría al especialista decidir dónde estar y dónde no estar. Para nosotros es la categoría que ha recibido más inversiones y es cierto que esos casi 65.000 millones que gestionamos en productos mixtos un 30% son productos que rentan. Reparten en función de sus acciones de distribución. Por tanto, está siendo un activo muy demandado por los inversores por el entorno en el que nos encontramos.

¿Qué es un fondo mixto y para qué perfil de inversor puede ser interesante?

Un fondo mixto es una cartera que puede entrar en cualquier tipo de activo en función de cómo lo veamos. Tenemos distintos tipos de productos en dónde cada uno de ellos tiene unos parámetros. Unos pueden tener en activos más agresivos un porcentaje y otros en activos defensivos mantener otros. Nosotros dentro de la categoría más distribuida en España tenemos tres perfiles. El conservador, el moderado y el agresivo, en donde el primero de ellos puede tener hasta un 30% en activos más agresivos (renta variable, deuda emergente, convertibles etc.) y el 70% restante en bonos de gobierno y activos de alta calidad. El perfil moderado tendría un 60% en activos agresivos y el perfil agresivo puede tener hasta un 100% en renta variable.

¿Son los fondos mixtos una solución al inversor tradicional de renta fija que quiere entrar en el mercado?

Efectivamente. El inversor de renta fija que necesite ir tomando posiciones en el mercado tiene muchas herramientas dentro del universo de productos de inversión. Pero los productos mixtos es verdad que poco a poco le van a ir haciendo tomar más posición en la parte de renta variable, ya sea desarrollada o emergente. Le va a dar un abanico dentro del universo más arriesgado, pero de una forma muy paulatina. Como he dicho, el perfil moderado siempre va a tener un 40% en activos más defensivos y ese otro 60% es en el que poco a poco el equipo va a ir tomando posiciones conforme vaya viendo el entorno.

El crecimiento interés de los fondos de rentas, ¿a qué responde en su opinión?

Con el entorno en el que nos encontramos, con la volatilidad en los mercados, se añade la situación en el que encontrar rendimientos es muy difícil. Es verdad que los depósitos estaban ofreciendo unos tipos muy atractivos, por lo que hay un perfil de inversor que se ha quedado un poco sin solución en ese aspecto, y se ha quedado sin recibir una renta periódica que era el interés que le generaba ese depósito. Nos parece que los productos de rentas han tenido mucha demanda por los pequeños inversores que tenían inversiones en acciones por el dividendo que se cobra. ¿Qué pasa? Que si tú inviertes en una sola acción estás concentrando mucho tu riesgo a que esa acción deje de pagar ese dividendo, lo recorte o la propia acción pierda valor. Entonces, carteras muy diversificadas dentro de renta variable o en productos mixtos, en los que se reparten al partícipe la rentabilidad, están teniendo ahora mismo mucha demanda. Es cierto que desde el 2007 cuando lanzamos las carteras ha sido en respuesta a esa demanda que hemos visto en el público mediterráneo de la necesidad de recibir rentas.

¿Un fondo de rentas puede ser equivalente al dividendo de una acción?

Pues sí. Pero como digo, en vez de concentrarte en una acción, lo estás haciendo a través de una cartera diversificada y gestionada por un equipo de analistas que son capaces de determinar cuáles son las acciones que van a ser capaces de mantener su política de reparto. Que no la van a suspender o recortar. Es decir, nos van a dar acceso a un universo mucho más amplio al que nosotros como inversores finales podemos tener por las limitaciones que tenemos.

¿Por qué hacerlo a través de un fondo entonces en vez de acudir directamente al mercado?

No son inversiones incompatibles. Se pueden tener ambas dentro de una cartera. Pero para entrar directamente en una acción tienes que tener muy claro que no van a suspender ese reparto o no lo van a recortar. Son políticas que es verdad que son difíciles de recortar, pero nos parece más sensato hacerlo desde una cartera más diversificada. Si estás pensando invertir en Europa en acciones europeas, qué mejor que hacerlo delegando esa decisión en un equipo especialista en la selección de acciones europeas.

Para tratar de visualizarlo, un inversor que invierte 10.000 en un fondo de rentas ¿cuánto puede recibir en la clase de distribución del fondo?

Vamos a hacer un ejercicio teórico. Nosotros hemos lanzado una calculadora de rentas, porque como hay mucha demanda, para que la gente sea capaz de hacer el ejercicio por su propia cuenta. Esa calculadora lo único que hace sería calcular lo que recibirías por dividendo con una inversión inicial. Suponiendo esos 10.000 euros que tú dices, si lo invirtiéramos en el producto mixto de rentas, reparte un 5% anual. De manera que, si hubiésemos invertido en enero del 2014, durante estos meses, ya habríamos recibido casi 180 euros por la parte de dividendo. A lo que habría que sumarle lo que se va apreciando la inversión que hemos hecho en el fondo. Habríamos recibido en líquido esa cantidad. Si por el casual lo hubiéramos metido una cartera de renta variable europea esos 10.000 euros, desde enero de 2013 a diciembre de 2013, solo por dividendos habríamos generado más de 600 euros, porque el fondo repartió más de un 6% de rentabilidad en dividendos.