La inversión en bienes de equipo experimentó un incremento acumulado entre el inicio de la crisis de la Covid-19 y final de 2021 del 6,6% y supera ya los niveles prepandemia, a diferencia de lo ocurrido con el Producto Interior Bruto (PIB) que presentó una caída del 3,8% en ese periodo.

De acuerdo con el artículo analítico publicado este martes por el Banco de España bajo el título 'El comportamiento de la inversión en equipo durante la pandemia: el papel de su composición sectorial', la inversión en bienes de equipo registró caídas muy abultadas al inicio de la crisis ocasionada por la pandemia.

En tasa intertrimestral, los descensos en los dos primeros trimestres de 2020 fueron del 5,5% y del 29,5%. Sin embargo, este agregado repuntó con fuerza en el tercer trimestre, un 42,9%, y creció en cuatro de los cinco trimestres posteriores.

Esta evolución constituye una "cierta singularidad", según el artículo, con respecto a las dinámicas comúnmente observadas en el pasado, ya que este componente de la inversión se ha caracterizado tradicionalmente por su fuerte prociclicidad y por exhibir variaciones de mayor intensidad que las del PIB.

Así, el comportamiento observado en este periodo contrasta con el registrado durante la crisis financiera global de 2008, cuando el retroceso acumulado de la inversión en bienes de equipo transcurridos ocho trimestres desde el inicio de la recesión (-27,5%), fue muy superior al del PIB (-4,1%).

Estos desarrollos se han visto reflejados también en la evolución de la ratio de inversión en bienes de equipo sobre PIB, que se ha incrementado en 0,4 puntos porcentuales desde diciembre de 2019, mientras que en el período comparable del ciclo que se inició en 2008 disminuyó en alrededor de 1,8 puntos.

Según explica el organismo que encabeza Pablo Hernández de Cos, la crisis del Covid-19 ha tenido un impacto muy heterogéneo entre las distintas ramas productivas de la economía. Las menos afectadas han sido las que requieren menor contacto interpersonal y son menos intensivas en empleo, como la industria.

"Este hecho habría sido determinante para explicar el dinamismo observado en la inversión en bienes de equipo durante la actual crisis, ya que las ramas con mayor peso relativo en la inversión son las que, en general, han mostrado una mayor resiliencia", señalan en el estudio.

Así, por ejemplo, la actividad en el sector de la hostelería retrocedió un 50% en el año 2020, antes de repuntar, si bien solo ligeramente, el año siguiente. Sin embargo, aunque esta evolución ha afectado intensamente a la inversión en equipo de dicha rama, su repercusión en términos agregados habría sido modesta, ya que tanto el peso de la inversión en equipo de la hostelería sobre el total como su tasa de inversión son muy reducidos.

Por el contrario, aquellas actividades, como la industria, que son más intensivas en el uso de capital y habitualmente exhiben una mayor prociclicidad (por lo que han sufrido retrocesos acusados en otras crisis) en esta ocasión han registrado, en términos relativos, caídas menos intensas. Ello es relevante, en la medida en que la industria representa alrededor de un tercio del total de la inversión en bienes de equipo, por lo que la resistencia de esta rama en el período reciente podría haber ayudado a amortiguar la dinámica negativa de este agregado.

Además, el impulso del teletrabajo, así como la apuesta por la digitalización y el comercio electrónico, dados los requerimientos de inversión en equipo asociados a su implementación, habrían ayudado a amortiguar la caída de este agregado en la actual crisis.

Por otro lado, a diferencia de recesiones anteriores, las condiciones de financiación relativamente favorables habrían contribuido a que este factor no haya supuesto una limitación adicional para afrontar los proyectos de inversión planeados.

Asimismo, también las Administraciones Públicas habrían desempeñado un papel relevante en el sostenimiento de la inversión en bienes de equipo en esta crisis, según señala el autor del artículo, Matías Pacce.

LA INVERSIÓN EN MATERIAL DE TRANSPORTE AÚN NO SE HA RECUPERADO

El mejor comportamiento relativo de la industria frente a los servicios en esta crisis explica también la mayor resistencia de la inversión en 'maquinaria y otros equipos' frente a la registrada en 'material de transporte', dada la importancia relativa de las distintas ramas en ambos componentes de la inversión.

En concreto, las ramas de las industrias extractivas y energéticas y manufactureras son muy intensivas en 'maquinaria y otros equipos' y su valor añadido bruto (VAB) apenas ha caído, al contrario de lo que ha sucedido en la hostelería y el ocio.

De acuerdo con el informe, la inversión en maquinaria y otros equipos ya se encontraba, en el tercer trimestre de 2020, por encima del nivel previo a la pandemia. En cambio, la inversión en material de transporte ha mostrado una recuperación menos intensa y, de hecho, ha caído con intensidad en los tres primeros trimestres de 2021, antes de repuntar ligeramente al cierre del año.

En particular, este componente de la demanda se encuentra alrededor de un 30% por debajo de los niveles precrisis, evolución que, no obstante, es más favorable que la observada tras el estallido de la crisis de 2008, cuando se mantuvo, en promedio,un 40% por debajo del nivel precrisis a lo largo de cinco años.

En el caso de la inversión en maquinaria y otros equipos, el Banco de España apunta a que uno de los factores que han influido en su recuperación es el hecho de que las empresas se hayan visto forzadas a reorganizar sus procesos productivos para adaptarse a las restricciones introducidas por las autoridades para contener la pandemia, lo que ha acelerado el proceso de digitalización que ya estaba en curso con anterioridad.

Ello habría conducido a necesidades elevadas de inversión no solo en maquinaria y otros equipos, sino también en activos intangibles.