La gestora americana es otra de las entidades financieras que siguen mostrando confianza por los mercados de renta variable, a pesar de que el actual bull market ha superado ya los ocho años y medio de edad, reforzando así su posición como el segundo más alcista desde la Segunda Guerra Mundial.

Las bolsas americanas no se cansan de marcar nuevos máximos históricos. El último gran hito lo ha vuelto  a alcanzar el Dow Jones Industrial, que ha superado la cota de 23.000 puntos. Algo que ha provocado que las valoraciones de los mercados sigan elevándose. Aunque hay expertos que temen la llegada de una corrección, lo cierto es que en Fidelity lo siguen teniendo claro. “El mercado alcista está en su recta final, pero es preciso ser valiente durante más tiempo”, afirman en la entidad.

En su último informe trimestral, los expertos de la firma apuntan que las valoraciones de algunas áreas se mueven en niveles ciertamente elevados pero, en general, se mantienen alejadas de los máximos de 2000, cuando explotó la llamada burbuja de las puntocom. Y no, para ellos no estamos en ese momento.

Como ocurre con otras entidades, la tranquilidad de estos expertos sigue descansando en un entorno de crecimiento económico sincronizado en todo el mundo. En su opinión “desde un punto de vista fundamental, seguimos estando en el entorno “ideal” de crecimiento e inflación bajos que ha creado la positiva coyuntura en que se mueven los mercados desde hace algún tiempo”.

En su opinión, “salir del mercado antes de tiempo se corre el riesgo de dejar en la mesa una gran cantidad de rentabilidad potencial. El crecimiento mundial todavía es sólido, mientras que el de los beneficios sigue dando apoyo. Las rentabilidades por dividendo del S&P 500 son superiores a los rendimientos de los bonos del Tesoro de EE.UU. a 10 años, por lo que las acciones siguen teniendo cierto apoyo atendiendo a las valoraciones relativas. Por el momento se trata de aguantar y, al mismo tiempo, ir pensando cada vez más en cómo protegerse frente al riesgo de caídas”.

Todo este momento final del mercado alcista coincide con un momento en el que los bancos centrales ya han comenzado con la retirada de sus millonarios paquetes de estímulos no convencionales a la economía. Mientras que la FED ha comenzado a rebajar su balance, se espera que el BCE anuncie este mismo mes el tapering. Y eso preocupa, sobre todo cuando se preguntan si la recuperación económica es suficiente para justificar la salida de estas políticas no convencionales.

Los expertos de Fidelity consideran que “la pregunta clave que hay que responder es la siguiente: ¿Estamos viendo una recuperación sostenible o simplemente un rebote cíclico dentro de un entorno de estancamiento a largo plazo? En nuestra opinión, la recuperación cíclica actual no es suficiente para justificar unos rendimientos significativamente más altos a tenor de problemas estructurales como el exceso de deuda, el envejecimiento de la población y la baja productividad, que dan a los inversores y a los bancos centrales muchas razones para prever que el crecimiento y la inflación seguirán siendo bajos durante algún tiempo”.

Por eso, en su opinión, a partir de ahora habrá que vigilar muy de cerca la evolución de los precios.  Consideran que en otros momentos, con estos bajos niveles de paro, ya se estarían produciendo presiones inflacionistas por el lado de los salarios, algo que por el momento no se está produciendo.

Indican en esto podría señalar que “la economía estadounidense no está tan fuerte como parecerían sugerir los datos generales de empleo”.

Explican que “la inflación estadounidense ha sido inusualmente baja durante seis meses consecutivos. La presidenta Yellen cree que la debilidad de la inflación será temporal, a pesar de recortar las propias previsiones sobre esta variable de la Fed. Sus proyecciones siguen indicando una subida de tipos en diciembre y tres subidas “dependientes de los datos” en 2018. De continuar la debilidad de la inflación, se plantearían dudas sobre el verdadero estado de la economía estadounidense, por lo que esta variable es el dato a seguir”.

Asignación de activos

Renta variable: en la firma apuestan con claridad por la renta variable. En Europa creen que las ganancias fáciles ya se han acabado y que es cada vez más necesario fijarse en la selección de valores. Por otro lado, consideran que en Estados Unidos los valores tecnológicos seguirán liderando los mercados. A nivel global son optimistas en tecnología y en el sector de las telecomunicaciones.

 

Renta variable

 

Renta fija: ven opciones en los bonos ligados a la inflación en Estados Unidos, tras los repuntes experimentados recientemente.  Con el grado de inversión explican que hay que mantener cautela por las valoraciones de estos títulos.

 

Renta fija