Cada día más, las sociedades de valores, gestoras y compañías aseguradoras, están incorporado el asesoramiento financiero como un valor añadido en los servicios de inversión para sus clientes.

Asesoramiento financiero es un valor añadido en los servicios de inversión

El asesoramiento financiero es un valor añadido que numerosas gestoras y compañías de valores están incorporado en los servicios de inversión para sus clientes.

En concreto, las sociedades y agencias de valores, las sociedades gestoras y, recientemente, las compañías aseguradoras, están incorporado elasesoramiento financiero a su catálogo de productos, ofreciéndolo de manera muy proactiva a sus clientes a través de todos los canales que las entidades ponen a su disposición. Además, se aprecia una mayor predisposición de los clientes, y de los ciudadanos en general, en contratar y recibir al instante dichas prestaciones a través de esos canales. En este sentido, aunque a la hora de recibir servicios financieros se mantienen los canales convencionales (oficinas), se apuesta también por los digitales: portales web, Apps, Chatbots, etc.

La personalización, principal valor del asesoramiento financiero

Hasta hace pocos años, este servicio de asesoramiento finanaciero lo ofrecían mayoritariamente las EAFI y entidades bancarias y estaba dirigido principalmente a sus clientes de alto patrimonio, reservando para los clientes high-net-worth el servicio de gestión discrecional. Actualmente, esto ha cambiado y el asesoramiento financiero se oferta a todo tipo de clientes adaptándolo a sus características personales, como si fuera un “traje a medida”, teniendo en cuenta también el impacto fiscal de las desinversiones en clientes de elevado patrimonio.

Para clientes de banca comercial y personal, se utilizan carteras modelo confeccionadas por un gestor y propuestas elaboradas por un “asesor humano”. Además, dentro de este asesoramiento financiero, se incluyen optimizaciones automáticas realizadas por sistemas de tecnología artificial y puestas a disposición del cliente a través de un sistema automático.

La tecnología, clave en el asesoramiento financiero 

Todas las empresas que prestan servicios de inversión son conscientes de que sólo con tecnología especializada serán capaces de escalar y optimizar el servicio y, al mismo tiempo, cumplir la normativa que les aplica y que cada vez es más exigente.

Un elemento que sin lugar a dudas ha permitido transformar este valor añadido del asesoramiento financiero ha sido la inclusión de la firma digital en el proceso. En pocos segundos, y en tiempo real, el inversor puede firmar toda la documentación que facultará a la entidad a transformar una propuesta en operaciones de compra venta.  En el caso de algunas entidades, esta firma además se puede realizar sólo con la voz.

Roboadvisors, nueva forma de prestar el asesoramiento financiero

Por otro lado, gracias a la tecnología surge una nueva forma de prestar el asesoramiento financiero: los Roboadvisors. Estos sistemas de asesoramiento automático son fruto de las capacidades de procesamiento y de la espectacular evolución que ha experimentado en muy poco tiempo los algoritmos inteligentes, y permiten que las entidades puedan prestar este servicio 24x7 de forma totalmente autónoma.

El coste del servicio de asesoramiento financiero soportado por un Roboadvisor es significativamente inferior al que se puede observar en el manual de tarifas de las entidades que lo venían prestando de manera convencional. Los Roboadvisor son una realidad que ha cautivado a un determinado perfil de inversor y se están incorporando paulatinamente en todas las entidades bancarias que prestan dicho servicio como un valor añadido.

En la actualidad, esta funcionalidad se ofrece en carteras que incluyen fondos de inversión y en el muy corto plazo veremos un aumento significativo del numero de propuestas que se ofrecerán en productos de renta variable.

Desde la entrada en vigor de MIFIDII a principio de año, cada entidad ha decidido cómo prestar el servicio de asesoramiento financiero: algunos se han declarado independientes y otros no independientes (muy pocos ofrecen los dos servicios), además de decidir si prestan este servicio de valor añadido forma puntual o de manera recurrente.

En un entorno como el actual, que presenta grandes retos para las entidades, hay temas primordiales para mantener o iniciar la senda del crecimiento: por un lado, la capacidad de adaptación para seguir el ritmo del mercado, la  evolución hacia modelos que permitan ofrecer otro tipo de servicios de inversión, así como la búsqueda de eficiencias y ahorro de costes automatizando procesos. El asesoramiento financiero ya camina a paso ligero por esa senda.