BNY Mellon Asset Management, uno de los líderes globales en gestión de activos con más de 660.000 mm de euros bajo gestión, considera que la deuda de países emergentes denominada en moneda local está ganando en atractivo. En la rueda de prensa que se ha celebrado esta mañana en Madrid, Alex Over, Director de Standish Mellon AM y Alex Kozhemiakin, Director de estrategias emergentes de la misma casa y gestor del BNY Mellon Emerging Markets Debt Local Currency Fund explicaron cómo la apreciación gradual de las divisas emergentes y la expectativa de bajadas generalizadas de tipos a largo plazo unidas a la liquidez intrínseca de la clase de activo, avalan su potencial de apreciación de cara al futuro. 
Desde un punto de vista macroeconómico, los países emergentes se han visto fortalecidos por el descenso en los ratios de deuda externa, el aumento de sus reservas de divisas y políticas fiscales y monetarias más responsables. Esto unido a la puesta en marcha de férreos controles de la inflación y la adopción de tipos de cambio flotantes han animado a muchos de ellos a emitir deuda en su propia moneda en lugar de en dólares. 

En cuanto a la previsión de mercado; la mayoría de divisas de mercados emergentes presentan buenos niveles de valoración relativos y su potencial de apreciación ha comenzado a materializarse. Por otro lado se espera que la mejora de la demanda externa beneficie a las balanzas de estos países; Standish prevé que estas se estabilicen este año y vuelvan a registrar cifras positivas de crecimiento el próximo. 

Esta clase de activos ofrece una exposición “limpia” a los mercados emergentes sin contaminación de riesgos corporativos. Otra de las ventajas que presenta la deuda emergente local frente a la renta variable en estos mercados es que se beneficia más directamente de las ganancias macroeconómicas y de la mejora de la calidad crediticia soberana.

El BNY Mellon Emerging Markets Debt Local Currency Fund, está avalado por una gestión fundamental especializada concentrada en identificar países cuya mejora es estructural y no cíclica. Esto, unido a la dilatada experiencia del equipo gestor –dirigido por Alex Kohzemiakin– y un proceso de inversión eficaz, le ha hecho merecedor de una calificación A de Standard & Poor’s y 5 estrellas Morningstar.