La Policía austriaca arrestaron el pasado viernes a Michael Berger, gestor del 'hedge fund' Mahattan Investment que protagonizó uno de los mayores fraudes del sector y que permanecía huido de la justicia desde hace cinco años, informa el diario 'Financial Times'.
Michael Berger, de 35 años, quien admitió haber ocultado a los inversores en 1999 pérdidas por valor de 400 millones de dólares (294 millones de euros) en su fondo de inversión, fue detenido el pasado viernes mientras conducía un vehículo cerca de la localidad austriaca de Wels, al Noreste de Salzburgo, informó la Policía austriaca. Berger permanecía en busca y captura por parte del FBI desde que abandonará los Estados Unidos en 2002 antes de ser sentenciado por ocultar las pérdidas y manipular las cuentas de la compañía y se rumoreaba que se ocultaba en la República Dominicana. La detención de Berger permitirá poner fin a uno de los primeros casos de fraude y manipulación contable en 'hedge funds' mediante el envío de documentación alterada a inversores y auditores, una práctica que se ha repetido en varios casos de fraude por parte de fondos de inversión desde entonces. El gestor llegó a obtener más de 575 millones de dólares (420,7 millones de euros) para su 'hedge fund' de adinerados clientes particulares y grandes instituciones, entre las que se incluía el Banco de Austria, Credit Suisse y un fondo inversor del Estado de Kuwait, aunque llegó a perder 400 millones (294 millones de euros) de estos fondos realizando 'apuestas inversoras' en contra de la burbuja tecnológica. Berger se declaró culpable de los cargos de manipulación de la documentación remitida a los inversores y auditores con el objetivo de ocultar las pérdidas, aunque posteriormente intentó retractarse de su declaración, pero un juez desestimó su cambio frustrando su intento de prolongar la vista de su sentencia, que tuvo lugar el día 1 de marzo de 2002 y la que no compareció, de acuerdo con la información disponible en la página web del FBI, que desde ese momento emprendió su búsqueda. Según la legislación austriaca, si la nacionalidad austriaca de Berger fuera cierta, no podría ser extraditado a Estados Unidos, debiendo ser juzgado en su país. Sin embargo, el FBI indica en su lista de "criminales más buscados" que Berger es británico con raíces austriacas y que "puede hablar con ligero acento austriaco".