La empresa de servicios petroleros Baker Hughes se anotó unas pérdidas netas atribuidas de 839 millones de dólares (824 millones de euros) en el segundo trimestre de 2022, lo que equivale a multiplicar por 12 las cifras negativas obtenidas en el mismo periodo del año pasado, según ha informado este miércoles en un comunicado.
La facturación entre abril y junio fue de 5.047 millones de dólares (4.954 millones de euros), un 1,8% menos. Por segmentos de negocio, la división de servicios para campos petrolíferos creció un 14%, hasta 2.689 millones (2.639 millones de euros), mientras que el equipamiento para campos se contrajo un 15%, hasta 541 millones (531 millones de euros).
La cifra de negocios de la división de turbomaquinaria y soluciones de procesado descendió un 21%, hasta 1.293 millones (1.269 millones de euros), mientras que el segmento de soluciones digitales avanzó un 1%, hasta 524 millones (514 millones de euros).
Los costes asociados a los ingresos se contrajeron un 2,1%, hasta 4.077 millones (4.002 millones de euros), al tiempo que los gastos de venta, generales y administrativos fueron de 624 millones (613 millones de euros), un 2,8% menos.
En el conjunto del primer semestre del año, Baker Hughes perdió 767 millones (753 millones de euros), un 47,5% más. En el período, la facturación se contrajo un 0,4%, hasta 9.882 millones (9.700 millones de euros).

