Banco Santander se ha situado a la vanguardia de los servicios y la financiación a pequeñas y medianas empresas. Su apuesta por la transformación digital y comercial ha permitido al grupo aumentar en los últimos tres años un 66% su base de clientes vinculados en este segmento, que ya asciende a 1,7 millones. La entidad cántabra se ha propuesto ser el banco de las pymes, un sector que considera “motor principal del empleo”, y acompañarlas en su crecimiento y estrategia internacional.

santander banco de referencia de las pymes

Formación, apoyo al empleo, cursos de gestión empresarial, intercambio de mejores prácticas, tutoriales online sobre la transformación digital o sobre los nuevos paradigmas (e-commerce, omnicanalidad, big data o economía colaborativa), talleres, seminarios, subvenciones y ayudas… El grupo Santander cuenta con un proyecto global para facilitar el acceso de las pymes y autónomos no sólo a los servicios financieros y al crédito -en 2018 concedió 117.420 millones en préstamos-, sino también a las nuevas tecnologías, a la formación cualificada y a sus proyectos de expansión en nuevos mercados. “Utilizamos nuestra escala global para ayudar a las empresas a encontrar nuevos clientes y acceder a nuevos mercados. Nuestra estrategia responde a las diferentes condiciones de los países en los que estamos presentes. Nuestro objetivo es ayudar a las empresas de todos los tamaños, concediéndoles préstamos y ofreciéndoles apoyo no financiero, como formación y acceso a nuestras redes”, señalan desde el banco.

Las pymes son un elemento fundamental para el desarrollo económico, tanto por su peso en el Producto Interior Bruto (PIB) como por la generación de empleo. Su importancia es aún mayor en las economías emergentes, donde representan una de las principales fuerzas en el desarrollo económico y realizan un aporte fundamental a las exportaciones y al comercio. En el caso de España, las pymes -1,32 millones- representan casi la mitad del tejido empresarial y dan empleo a más de 8,4 millones de trabajadores, según las estadísticas del Ministerio de Industria, Comercio y Turismo del mes de febrero. Si se añaden los autónomos, esta cifra se eleva en cerca de dos millones.

 

 

Santander, líder en España tras la integración del Popular

La integración del Banco Popular -en julio de 2017- ha devuelto al grupo presidido por Ana Botín el liderazgo en el negocio con pequeñas y medianas empresas en España, donde cuenta con una cuota de mercado en torno al 25%. Ya entonces, el Banco Santander dejó clara su vocación de aumentar en el negocio en pymes: “Esta actividad es una de las prioridades estratégicas del grupo en España y la integración permitirá mejorar la diversificación de la cartera de negocio, con más peso en segmentos que aportan mayor rentabilidad en un momento positivo del ciclo económico”. Su enfoque comercial se ha volcado con este segmento, donde ha desarrollado distintas plataformas y herramientas para cubrir las múltiples necesidades de cada cliente e impulsar su digitalización.

En esta línea, el banco puso en marcha el pasado mes de julio el proyecto We.trade, una nueva plataforma digital para impulsar los negocios entre empresas de diferentes. Este servicio permite cerrar pedidos, establecer las condiciones de la operación y acceder a los servicios financieros ofrecidos en la plataforma con total seguridad, sabiendo que la empresa del otro país es un cliente fiable y contrastado de un banco socio de we.trade. Las operaciones pueden incluir compromiso de pago bancario (nuevo producto), lo que evita cualquier riesgo de impago. Gracias a este servicio podrán hacer negocios con un mayor número de empresas, tanto de importación como de exportación, favoreciendo su internacionalización.

Bajo el paraguas de Santander Advance, también pone a disposición de autónomos y pymes herramientas como Billin, un programa de facturación online para autónomos y pymes que posibilita crear, enviar, recibir y hacer el seguimiento de las facturas hasta su cobro (servicio gratuito el primer año). O aplicaciones como Confirming Santander, que permite a cualquier proveedor que reciba pagos a través de confirming consultar, seleccionar y solicitar el anticipo on-line de sus facturas, sin esperar al vencimiento; y Mi Comercio, que facilita a los clientes que tengan contratada un TPV con la entidad acceder a información agregada en su móvil sobre hábitos de compra de sus clientes y de la competencia a través de datos agregados.

Otra de las iniciativas más novedosas es la posibilidad de darse de alta de forma digital 100% en cinco pasos a través de sus canales digitales, un servicio que está activo desde el pasado 19 de noviembre y que evita que los clientes tengan que pisar la oficina.  El objetivo de este servicio, pionero en España, es agilizar los procesos a las pequeñas y medianas empresas y facilitar su día a día. De esta forma, el cliente puede darse de alta desde un ordenador, teléfono o Tablet en cinco sencillos pasos sin necesidad de intercambiar documentación física y manteniendo los mismos estándares de seguridad y cumplimiento que en las oficinas.

Todas estas iniciativas se enmarcan dentro de la Digilosofía, la filosofía digital de Santander, que se basa en que sea el cliente quien elija cómo, dónde y cuándo relacionarse con el banco, utilizando la tecnología no como un fin, sino como un medio para facilitar la vida a los clientes y contribuir a mejorar su experiencia con el banco.

Una apuesta global

Pero la apuesta del banco por las pymes es un proyecto global. Así, por ejemplo, Santander cAvancaruenta en Reino Unido con el programa Breakthrough, que ofrece servicios de valor añadido y financiación alternativa a las pymes en crecimiento, entre ellos asesoría y aprendizaje; o en Brasil ofrece Avancar, que entre otros servicios, da apoyo a las empresas y a los jóvenes con talento para crecer juntos.

 

santander programas de soluciones no financieras para pymes

 

Durante los últimos tres años, el banco ha firmado acuerdos con organismos como BEI, BERD, IFC, CEB y CAF para ofrecer líneas de financiación a pymes en España, Brasil, Polonia y Portugal por un importe total de 3.870 millones de euros. En el caso de España, sólo en 2018 firmó con el Banco Europeo de Inversiones (BEI) cuatro líneas de financiación en condiciones ventajosas por 875 millones.