Sacyr ganó 61,7 millones de euros en el primer semestre, un 1,6% más que en el mismo periodo del año anterior, según informó la compañía en un hecho relevante remitido a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) al cierre de ayer. 

Los ingresos de la empresa de infraestructuras y servicios crecieron un 14% al pasar de 1.174 millones de euros a 1.339 millones hasta junio. De ellos, el 51% proviene de fuera de España. La cartera de pedidos, de la que la empresa excluye los trabajos del Canal de Panamá y concesiones en Italia y Colombia, crece un 7% respecto al semestre anterior hasta los 28.100 millones de euros.

Junto a la publicación de los resultados, Sacyr ha comunicado que pagará un dividendo en efectivo de 0,05 euros por acción el próximo 15 de septiembre, su primera remuneración al accionista desde 2008. Para esta partida desembolsará 25,72 millones de euros.

El grupo ha puesto especial énfasis este semestre en reducir el importe de su deuda, uno de sus grandes quebraderos de cabeza desde que el comienzo de la crisis mermara sus ingresos. La mayor parte de ese endeudamiento proviene de un crédito de 5.175 millones de euros solicitado en 2006 para adquirir una participación del 20% en Repsol, un paquete que ha ido reduciendo hasta el 8,89% actual.

La deuda financiera neta bajó casi un 25% al pasar de 7.084 millones de euros a 5.334 millones, de los que la mayor parte, 4.881 millones, son con entidades financieras y 453 millones corresponden a obligaciones convertibles. Además, Sacyr ha informado de que ha obtenido en julio y agosto 1.238 millones de euros procedentes de la venta de un 48% de Testa. Con ese capital la empresa ha podido cancelar 600 millones del préstamo asociado a su participación en Repsol, reducir su deuda corporativa en 300 millones y amortizar deuda asociada a Itinere en 183 millones. Pese a haber reducido parte de su deuda asociada a Repsol, el valor de su participación es inferior a lo que todavía debe del paquete accionarial en la petrolera.