En concreto, explican los analistas de este banco que “la mayor parte de ellos no son totalmente bajistas, aunque lo que si predomina es la sensación de confusión y la falta de convicción”.  Apuntan que su visión está ciertamente en esta línea, ya que ellos esperan un crecimiento menor de los países emergentes de la que espera el consenso. Es decir, prevén una expansión del 3,1% frente al 3,5% que espera el mercado.  Por eso consideran que las rentabilidades de sus activos van a ser muy conservadoras.
 
Entre los grandes gestores y los hedge funds que acudieron a la cita con Bofa Merrill Lynch alrededor de dos tercios decían que su posicionamiento en estos mercados era muy ligero y la liquidez de su carteras podía llegar a rondar entre el 10 y el 12%; es decir, la cautela en estado superlativo.

 
El otro tercio de clientes eran abiertamente negativos con respecto al futuro de estos mercados. Estos consideran que “el modelo de crecimiento que ha prevalecido desde el año 2000 está roto y que la transición a uno nuevo significará más penalidades para ellos”. Con todo, consideran que una crisis del estilo de 1990 no es muy probable porque los tipos de cambio son más flexibles, la deuda soberana es fundamentalmente doméstica y las reservas de los bancos centrales son mayores. A pesar de todo, piensan que es posible que se produzcan más salidas de capital y más problemas en el sistema financiero de estos países.
 
Explican los analistas del banco que “solo uno o dos clientes eran positivos. En su opinión el sentimiento en la actualidad es ya demasiado negativo y que la valoración en divisa local es muy atractiva”, explican.
 
En la firma apuntan que ellos tienden a “ser más cautelosos”. Consideran que tras seis años consecutivos de caídas de las economías emergentes el crecimiento tiene que producirse en algún  momento, aunque sea de manera marginal. Este crecimiento se va a generar gracias a algunos países. Entre ellos señalan a Rusia y Venezuela, cuyas economías han sufrido sobremanera con el desplome del petróleo.
 
En este entorno consideran que solo comenzaremos a ver esos brotes verdes a partir del segundo semestre de este año, y que el crecimiento solo volverá a su senda a partir de 2017.

Emergentes

 
Rentabilidades

 
Consideran que los retornos de los activos en mercados emergentes volverán a decepcionar este año, todo si tal y como ellos creen no asistimos a crisis como la de la década de los 90.  Consideran que en la segunda parte del año la rentabilidad comenzará a repuntar, anticipándose así a la recuperación económica.
 
Las manos fuertes, en este caso, mostraron su preocupación y su falta de apetito inversor hasta que esa mejora de las rentabilidades sea sostenible.  “En su opinión las valoraciones atractivas pueden ser una condición necesaria para invertir”, pero en el caso de los emergentes ahora necesitan algo más.
 
Y sin embargo creen que el cambio de modelo económico de china y la caída de los precios de las materias primas ha dejado a los emergentes “sin ninguna historia que contar”. Se pregunta cuál va a ser el motor que mueva sus economías a partir de ahora.  En su opinión “la recuperación del crecimiento en el mundo desarrollado hará que suban las exportaciones de los emergentes y que ese factor junto a la mejora de los niveles de inversión generará la nueva ola de crecimiento en los emergentes”, explican.
 
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