Lo hace después de que la semana pasada colocara 1.500 millones de euros a un coste de financiación del 4% en bonos a 50 años. Impensable pensar en una rentabilidad similar meses atrás cuando el bono a diez años superaba incluso el 7%. Hoy España aprovecha un mercado de deuda en mínimos gracias a la labora del BCE. 


En concreto, el organismo ha captado 2.293 millones de euros en bonos a 10 años por los que ha ofrecido una rentabilidad del 2,286%. En obligaciones a 30 años, ha conseguido 714 millones con un interés del 3,604%.

En la anterior subasta de bonos a 10 años, celebrada el pasado 7 de agosto, el Tesoro pagó un interés del 2,699%. A 30 años, la última colocación se remonta al 3 de julio, cuando el interés marginal ascendió al 4,05%.

El Tesoro aprovechó el pasado lunes el buen momento de la deuda española para colocar por primera vez deuda a 50 años. Concretamente, captó 1.000 millones entre inversores privados con un cupón anual del 4%.

La rentabilidad de la deuda española ha renovado sus mínimos históricos tanto en la cotización de su principal referencia, el bono a diez años, como en las letras a 3, 6, 9 y 12 meses colocadas en las subastas realizadas en agosto.

El diferencial entre el bono español y alemán a diez años se sitúa esta mañana en 132 puntos básicos, con la referencia española en el 2,27% y el bund en el 0,95%.