El mercado viene muy atento a las decisiones de los bancos centrales, particularmente a la del BCE. La creciente sensación con los últimos datos, producción industrial alemana o PIB, indican falta de momento económico y hace que la mayoría descuente que el BCE amplíe las medidas que tiene encima de la mesa.
 
A nosotros nos parece pronto y el mercado se está fijando en eso y en la pérdida de intensidad de los datos macro en EEUU, que alejan la posibilidad de subir tipos.

En el crudo, a corto plazo no somos capaces de adivinar hacia dónde irá, depende mucho de los inventarios y declaraciones. A largo plazo, por mucho que haya acuerdo al final hablamos de una situación en la que hay un stock de oferta permanente y el que fijará los precios será el Shale Oil y creemos que en 50 dólares será el precio de equilibrio.

Hay que mirar al inicio de la temporada de resultados en la segunda semana de octubre y pensar que habrá variaciones trimestre contra trimestre, es una noticia favorable. Volveremos por encima de los 30 dólares por acción en el S&P500 y nos parece que tanto técnica como tácticamente tiene intensidad y momento.

Declaraciones a Radio intereconomia