Repsol ha comunicado a la CNMV que el pasado viernes finalizó el proceso de negociación de los derechos correspondientes a la ampliación de capital liberada a través de la que se instrumenta el sistema de retribución al accionista: Repsol Dividendo Flexible. 
 


Los titulares de un 64,54% de los derechos de asignación gratuita (un total de 930.570.927 derechos) han optado por recibir nuevas acciones de Repsol. Por tanto, el número definitivo de acciones ordinarias de un (1) euro de valor nominal unitario que se han emitido en el aumento de capital es de 23.860.793, siendo el importe nominal del aumento 23.860.793 euros, lo que supone un incremento de aproximadamente el 1,65% sobre la cifra del capital social de Repsol previa al aumento de capital.

Por otro lado, durante el plazo establecido al efecto, los titulares del 35,46% de los derechos de asignación gratuita han aceptado el compromiso irrevocable de compra de derechos asumido por Repsol. En consecuencia, Repsol ha adquirido un total de 511.212.326 derechos por un importe bruto total de 149.273.999,192 euros.  Repsol ha renunciado a las acciones correspondientes a los derechos de asignación gratuita adquiridos en virtud del indicado compromiso de compra.

El aumento de capital ha quedado cerrado con fecha 6 de julio de 2016. Conforme al calendario previsto para la ejecución del aumento de capital, el pago en efectivo a los accionistas que optaron por vender los derechos de asignación gratuita a Repsol se realizó ayer. 

Puede corregir  a corto plazo

Pero ¿en qué situación está la petrolera? La compañía se enfrenta actualmente a la resistencia significativa entre el máximo anual, en 11,73 euros, y el máximo del cuarto trimestre establecido en 11,98. “Lo hace con una dinámica de volumen de contratación decreciente y con osciladores de precios alejándose en zona de sobrecompra. Una combinación que permite buscar una corrección a corto plazo donde el primer objetivo quedaría en el hueco al alza entre 10,75 y 10,51 euros”, reconoce Luis Francisco Ruiz, director de análisis de Estrategias de inversión. (Ver: Repsol si no confía en el rebote)

La opción más agresiva sería adoptar cortos en los niveles actuales estableciendo un stop por encima de la zona de resistencia citada, 11,73 / 11,98. 

Los indicadores técnicos muestran que el valor está en fase de consolidación y con una puntuación de aprobado. 





Todo ello llega después de que Caixabank haya reducido al 10% su participación en la petrolera, aunque es mantiene como primer accionista por delante de Sacyr, que tiene un 8,4% del capital. Su intención, como citan varios medios, es mantener una influencia significativa.  La reducción de la participación se ha producido una vez que Caixabank ha liquidado una emisión de  bonos canjeables por títulos de la petrolera.