La tendencia de un activo cotizado en la Bolsa es la dirección que toma su cotización y que respondería a la pregunta qué está haciendo el activo. Un activo puede desarrollar tres tendencias: alcista, bajista y lateral.

Sin embargo, la tendencia de un activo no se debe confundir con su volatilidad que estará relacionada con la pregunta cómo se está moviendo un activo. Por otro lado, la volatilidad histórica de un activo se puede calcular a través de la desviación típica o estandar de la serie de precios, que es una medida del grado de dispersión de los precios de cierre del activo con respecto al valor promedio.

La volatilidad se asocia al movimiento, la variabilidad, la oscilación y la dispersión. Por eso, se emplea una medida estadística como la desviación típica para cuantificarla. De hecho, la desviación típica es la raíz cuadrada de la varianza que, a su vez, es la media del cuadrado de las desviaciones respecto a su media.

La volatilidad histórica de un activo se calcula como la desviación típica de su serie de precios de cierre, y es un punto de partida para entender la volatilidad. Sin embargo, no es la referencia exacta a seguir cuando se invierte en productos cuyo precio está vinculado a la volatilidad.

Los Warrants son productos cotizados en Bolsa que otorgan el derecho teórico, no la obligación, a comprar (Warrant CALL) o vender (Warrant PUT) una determinada cantidad de activo (Subyacente) a un precio fijo (Strike o precio de ejercicio) y hasta una fecha también fija (Vencimiento).

Los Warrants ofrecen la posibilidad de invertir al alza y a la baja sobre una gran variedad de activos, con un alto apalancamiento y con un riesgo limitado a la propia inversión. El apalancamiento de los Warrants se traduce en un efecto multiplicador que amplifica las variaciones del precio del activo, tanto a favor como en contra, en el precio del Warrant. Los Warrants son un tipo de opción financiera y por tanto, comparten su teoría y los modelos de valoración aplicados a ellas.

Además de la evolución del precio del activo subyacente, el precio o Prima del Warrant depende de otros factores como el tiempo, la volatilidad, los dividendos y los tipos de interés. La volatilidad que se utiliza para valorar un Warrant es la volatilidad implícita que se define como la velocidad y amplitud esperada de las variaciones del activo subyacente hasta el Vencimiento del Warrant. Por tanto, el nivel de volatilidad implícita es propio de cada Warrant aunque está relacionado con la volatilidad del activo subyacente.

Al ser una variable que recoge las fluctuaciones esperadas del mercado, hay que realizar un seguimiento constante de la misma para entender sus posibles variaciones. Éstas tienen su origen en los mercados donde cotizan las opciones (Mercado Organizado de opciones o Mercados OTC) y se producen tanto al alza como a la baja, de modo que el valor del Warrant puede variar en ambos sentidos.

Existen índices de la volatilidad implícita de una activo, como el VIX en el caso del índice S&P 500 o el VSTOXX en el caso del Euro Stoxx 50 donde se puede ver la evolución de la volatilidad y contrastarla con la evolución del activo de referencia para sacar la siguiente conclusión: en la mayoría de las ocasiones, cuando el activo sube la volatilidad baja, y viceversa, cuando el activo baja, la volatilidad sube.

Evolución del índice S&P 500 (línea naranja) y evolución del índice VIX (línea blanca con fondo azul)

Vix

Fuente:Bloomberg

Las caídas del S&P 500 de finales del mes de Enero provocaron una aumento en el VIX de aproximadamente 9 puntos, pasando del entorno de 12% a superar los 21%. La recuperación del índice S&P 500 en las primeras sesiones del mes de Febrero vinieron acompañadas con descensos en la volatilidad con un índice VIX que bajó del entorno de 21% a 14%.

Evolución del índice Euro Stoxx 50 (línea roja) y evolución del índice VSTOXX (línea blanca con fondo azul)

Vix

Fuente:Bloomberg

El comportamiento del índice Euro Stoxx 50 y de su índice de volatilidad VSTOXX fue similar al del S&P 500 y el VIX, correcciones en el índice Euro Stoxx 50 llevan aparejados aumentos en la volatilidad, y la recuperación en el índice bursátil supone el descenso del VSTOXX.

Las variaciones de la volatilidad implícita afectan del mismo modo al Warrant CALL y al Warrant PUT. Cuando la volatilidad implícita aumenta los Warrants (CALL y PUT) se ven beneficiados por este fartor, y viceversa, cuando la volatilidad implícita disminuye los Warrants (CALL y PUT) se ven perjudicados por este factor.

Aunque la evolución del VIX o del VSTOXX no representan necesariamente el comportamiento de la volatilidad del IBEX 35 u otro activo, puesto que están referenciados al S&P 500 y al Euro Stoxx 50, si pueden considerarse como una referencia global para hablar de la volatilidad. En cualquier caso, el comportamiento de la volatilidad implícita en los productos vinculados al IBEX 35 fue parecido. Además, el movimiento de consolidación entre los 9.900 y los 10.200 puntos que viene desarrollando el selectivo español desde el 7 de Febrero, ha contribuido a que la volatilidad descienda gradualmente en las últimas sesiones.

La relación empírica entre la tendencia y la volatilidad debe ser considerada por el inversor de Warrants para utilizar un Warrant con alta exposición al factor volatilidad cuando ésta esté subiendo (Warrant en el dinero o at the money y Warrant ligeramente fuera de dinero o out of the money) y utilizar un Warrant con baja exposición al factor volatilidad cuando ésta esté descendiendo (Warrant dentro de dinero o in the money). De esa forma se consigue optimizar el resultado de la inversión en Warrants.