La compañía se ha revalorizado desde que se conociese su fusión con Zodiac hace pocas semanas. Fluidra, con sede en Sabadell, no se muestra preocupada por la inestabilidad política en Cataluña y no contempla un traslado al no haber tenido ningún impacto hasta el momento.

El pasado 3 de noviembre, Fluidra dio a conocer su fusión con Zodiac, lo que dará lugar a una compañía con unas ventas anuales de 1.300 millones de euros y un EBITDA combinado de 210 millones de euros.

Y es que, la operación ha provocado una revalorización de más del 20% del título de la acción. El motivo de ello, tal y como explica Cristina del Castillo, directora de relaciones con los inversores y accionistas de Fluidra, en un encuentro, se debe a que la compañía se ha “colocado ahora en el punto de mira de algunos accionistas, que hasta entonces los consideraban poco líquidos y pequeños”.

Explica que, con este movimiento empresarial han pasado de una small cap a una mid cap provocando que importantes inversores europeos hayan decidido entrar en la compañía con una participación inferior al 3%.

Para el próximo año, desde la compañía esperan que sean meses de consolidación y demostrar a los inversores la competitividad de la empresa. En lo que se refiere a la acción, Castillo explica que “no descarto que el valor siga subiendo, aunque será de forma más moderada”.

Los indicadores técnicos de Estrategias de Inversión le dan una puntuación de 10 y una tendencia alcista a medio y largo plazo.

 

 

“Fluidra es global y Cataluña es España”

Por otro lado, la empresa con sede en Sabadell no contempla que se vea afectadapor la inestabilidad política de Cataluña el próximo jueves, ni tampoco en el medio plazo.

De hecho, durante el mayor momento de preocupación de las compañías durante el secesionismo catalán, Fluidra encargó unos informes a juristas para saber si debían –al igual que otras compañías- abandonar Sabadell y trasladar su negocio a otro punto de España.

Estos últimos revelaban que no era necesario llevar a cabo esta operación ya que no sólo tendrían que trasladar las oficinas, sino que también se verían obligados a mover todo el proceso de producción. Además, la compañía no se ha visto afectada en los últimos meses.

En el caso de que haya un impacto negativo en el mercado por Cataluña, “afectará a todas las cotizadas”, afirma Castillo.

Nuevas adquisiciones

La compañía mira hacia el futuro de forma prudente después de la última operación llevada a cabo aunque no descarta que se lleven a cabo adquisiciones de start ups en el terreno de la innovación y desarrollo para continuar ganando competitividad, aunque explican que no tienen ninguna en el ‘punto de mira’.

La fusión no tendrá ningún efecto en plantilla

La fusión entre la española y la estadounidense se anunció el pasado 3 de noviembre, sin embargo, esta no se hará efectiva hasta los primeros meses de 2018. Esto último, tal y como se afirma desde la compañía, no tendrá ningún efecto en las plantillas pero sí que se esperan modificaciones en los centros de producción.

La nueva Fluidra dará lugar a una compañía que obtendrá unas ventas anuales de unos 1.300 millones de euros y un EBITDA de 210 millones de euros. Además contará con la capacidad de generar cash flow, lo que permitirá una reducción de deuda en los próximos dos años, explican desde la compañía.

Fluidra continuará cotizando en la bolsa española, sin embargo, contará con menor liquidez ya que el free float se verá reducido debido a la entrada de nuevos inversores. Rhône Capital tendrá una participación del 42%.  Además, la operación incluye un acuerdo que establece la estabilidad de los principales accionistas durante al menos los dos primeros años de la compañía resultante.