Podemos hacernos esta pregunta legítimamente si observamos la evolución de la confianza de las pequeñas empresas estadounidenses durante el mes de diciembre, que muestra su mayor alza mensual desde principios de los años 80 y se dirige a su máximo desde 2004, uno de sus mayores niveles históricos.
 
La confianza de los consumidores también se ha recuperado de forma clara en los últimos dos meses del año 2016. Por lo tanto, ¿podríamos asegurar que la elección de Donald Trump ha liberado los famosos “espíritus animales” de Keynes? 

Lazard

 
La mejora de estos índices de confianza da consistencia a esta teoría, pero los indicadores anteriores no son necesariamente los mejores indicadores coyunturales. La confianza de los hogares se trata de un índice a menudo con retraso y bajo la influencia de numerosos factores no económicos y no explica muy bien las variaciones del consumo de los hogares.
 
En lo que respecta a la confianza de las pequeñas empresas, quizá sean particularmente sensibles a la cuestión del Obamacare que Donald Trump quiere suprimir o reformar. Por otro lado, su tendencia se dirige más hacia sectores como la construcción y nosotros preferimos fijarnos en indicadores como el PMI o el ISM que muestran un mensaje positivo pero menos eufórico.
 

La mejora de las encuestas de confianza había empezado antes de la elección de Donald Trump y nos parece que está basada principalmente en la evolución del ciclo económico, más que en la situación política. Cabe esperar los anuncios concretos del próximo presidente Donald Trump para evaluar el impacto en el crecimiento, impacto que no debería producirse antes de finales del año 2017. Además, habrá que vigilar cuál es el tono de los discursos del nuevo presidente y comprobar si tiene fuerza y apoyos en su propio partido para poner en marcha las reformas propuestas.
 
La aceleración de la economía mundial se confirma

 
Tenemos buenas noticias también en lo que al crecimiento económico respecta. La publicación de los índices PMI del mes de diciembre confirma dicha mejora, visible desde hace algunos meses. El componente de la actividad del PMI compuesto global se sitúa en 53,4, un máximo desde el verano 2015. Si analizamos en detalle los índices PMI, podemos observar los siguientes mensajes:
 
La mejora es notable en los países occidentales, en China y en Japón. En China y en la zona euro, las encuestas se posicionan en máximos desde 2011.
 
Aunque los servicios también suben, el rebote más notable se produce en el sector manufacturero. Tras haber tocado mínimos en 50 el pasado mes de mayo, el índice global se sitúa en 52,7, volviendo a alcanzar el nivel de principios de 2014, que es un máximo desde 2011.
 
Estos niveles son coherentes con una aceleración del crecimiento global a un ritmo superior al 3,5%. El comportamiento del sector manufacturero también muestra que la desaceleración observada entre finales de 2014 y principios de 2016 estuvo relacionada en su mayoría a la variación de stocks de las empresas.