El un día complicado para los mercados europeos, especialmente periféricos, el Tesoro Español se ha lanzado a colocar deuda. En la colocación de bonos indexados a la inflación no ha logrado alcanzar el máximos previsto, pero en el caso de las obligaciones a 15 y 30 años.
 


El organismo partía con el objetivo de colocar entre 500 y 1.000 millones en bonos indexado a inflación con vencimiento en 2019. El Tesoro colocó en este tramo 915 millones.

En las otras dos referencias -obligaciones con vencimiento 2029/2044- el objetivo conjunto de emisión era de 2.500-3.500 millones. Aquí el Tesoro logró vender 2.800 millones.

La rentabilidad media en el bono indexado a la inflación con vencimiento en 2019 ha sido de 0,148%. La demanda ha alcanzado 2,6 veces la adjudicación.

En obligaciones con vencimiento en 2029 adjudicó 1.250 millones. La demanda total superó en 1,5 veces la colocación.
La rentabilidad media se colocó en el 1,907%.

En el plazo a 2044 el Tesoro colocó 1.600 millones. La demanda en este caso fue apenas de 1,2 veces la colocación (2 en la anterior). La rentabilidad media descendió hasta el 2,495%, desde el 3.594% anterior.