“Hay una cierta calma, no por lo que se espera del BCE, sino por las medidas que tomen el Banco de Japón y China. Por esta parte hay más expectativas de mayor flexibilidad, medidas en infraestructuras, etc. Realmente se mantiene la calma, aunque no se espera que se pueda materializar en subidas de corto plazo en la bolsa”.

“Parece que el mercado ha dejado de lado el tema de Rusia y Ucrania, aunque no debería. Hay una cierta clama tensa y no se esperan acontecimientos inmediatos, pero hay que ver qué sucede en el plano político”.

“El mercado ha entrado en una situación de complacencia porque todos los factores de preocupación geopolítica han pasado a un segundo plano y lo que impera es la esperanza de que las autoridades monetarias sigan impulsando la economía mundial”.

Declaraciones a Radio Intereconomía