Codere ha llegado a un acuerdo con sus acreedores para reestructurar su deuda mediante el cual, la familia Martínez Sampedro reducirá su participación al 2,22% y los bonistas se quedarán con el 78% restante.
Como resultado del proceso de reestructuración y del canje de bonos por acciones, los bonistas se harán con el 97,78% del capital de Codere, mientras que sus actuales propietarios, la familia Martínez Sampedro, verán reducida su participación hasta un 2,22%. Posteriormente los bonistas venderán a la familia Martínez Sampedro, una vez efectuada la reestructuración, hasta un 19,5% de Codere a precios de mercado.

Codere llegó a un pacto con el 80,2% de sus tenedores de bonos en euros y con el 88,9% de los poseedores de títulos en dólares para reestructurar su pasivo.

A través de un procedimiento de scheme of arrangement (acuerdo judicial de reestructuración) en Reino Unido, Codere emitirá bonos por valor de 675 millones de euros. De esa cifra, 475 millones serán canjeados por los títulos de deuda existente.

La compañía de juego también solicitará un nuevo contrato de préstamo por importe de 253 millones, que reemplazará al actual contrato de financiación existente y "dotará de fondos para financiar el capital circulante y proyectos futuros".

También se llevará a cabo el nombramiento de un nuevo consejo de administración, que estará formado por José Antonio Martínez Sampedro como presidente y consejero delegado, dos consejeros adicionales a propuesta de los ejecutivos, cinco consejeros no ejecutivos a propuesta de los bonistas, y un consejero no ejecutivo propuesto conjuntamente por los ejecutivos de la compañía y los bonistas.

El pacto alcanzado contempla también la futura exclusión de Bolsa de Codere.