Abengoa ha remitido a la CNMV un informe de revisión limitada de sus cuentas de los nueve primeros meses del año elaborado por Deloitte.

Además, este lunes su consejero delegado de Abengoa, Manuel Sánchez Ortega, informará a los analistas e inversores de la situación actual.

Abengoa remitió a la Comisión Nacional del Mercado de Valores el sábado de madrugada una revisión de sus cuentas de los nueve primeros meses realizada por Deloitte. En ella se concluye que no hay indicios que hagan pensar que las cuentas no han sido elaboradas conforme a las normas internacionales, aunque no se contiene toda la información que requerirían unos estados financieros consolidados completos.

En la revisión destaca que la deuda neta corporativa hasta septiembre asciende a 2.375 millones
, algo más del doble del beneficio bruto de explotación (Ebitda), que se sitúa en 1.071 millones. Además, la compañía andaluza ha reconocido una "financiación sin recurso" de 7.181 millones, de los que 1.592 millones son "sin recurso en proceso", una modalidad para la que la empresa da explicaciones detalladas y que a cierre de 2013 ascendía a solo 577 millones. Dentro de esta partida se incluyen los 500 millones de dólares de la emisión de bonos verdes.

Fitch advirtió que, según sus cálculos, el apalancamiento de Abengoa es el doble de lo anunciado y de que los bonos verdes emitidos no deberían contabilizarse como "recursos en proceso", sino como deuda corporativa, al estar garantizados por la propia corporación.

La emisión de bonos verdes se lanzó para financiar un acueducto en México de 238 millones de euros, una planta solar en Chile de 159 millones y una cogeneradora en México de 184 millones, así como otros proyectos solares, de desalación o bioenergía.

La amortización se realizará "con los fondos obtenidos en el cierre financiero de la correspondiente deuda sin recurso del proyecto en cuestión" y, si se observasen "riesgos de incumplimientos", esta partida pasaría al epígrafe de "financiación corporativa.

Deloitte ha advertido que "en ningún momento su revisión puede ser entendida como una auditoría de cuentas" y que su responsabilidad se limita a "expresar una conclusión" sobre unos estados financieros que elabora Abengoa.

El viernes sufrió una caída bursátil superior al 36% y en la semana perdió un 49,17%.