La propuesta está sobre la mesa: prorrogar el rescate bancario. Hoy la declaración del presidente Banco de España, Luis María Linde, admitiendo que el ejecutivo tendrá que tomar esta decisión probablemente en octubre, ha despertado de nuevo la incertidumbre sobre un sector que no parece estar del todo limpio. 

Ayer saltó la noticia: España podría prorrogar la línea de crédito de hasta 100.000 millones que el fondo de rescate europeo concedió al gobierno para sanear la banca. Hoy llegan las primeras declaraciones. El propio mandatario del Banco de España, Luis María Linde, ha confesado que “el gobierno tendrá que tomar esta decisión y probablemente sea en octubre”. Una “solicitud” que llegará después de los próximos exámenes de la banca y la llegada de la supervisión única del BCE unidos al agravamiento de la crisis, que podrían provocar nuevas necesidades de capital.

 Tal y como publicaba ayer El País "nadie sabe exactamente cómo están los bancos. Lo único seguro es que la recapitalización todavía no ha terminado: ese es el mensaje en Fráncfort, en Bruselas, en Washington, hasta en Madrid. El Banco Central Europeo (BCE), junto con otras instituciones continentales y el Fondo Monetario Internacional (FMI), plantea la posibilidad de prorrogar el programa de asistencia financiera a España más allá de fin de año, señala una alta fuente del Eurobanco y confirman otras tres europeas y fuentes próximas al FMI. El objetivo es que sirva como red de seguridad ante las futuras —y prácticamente seguras— necesidades de capital de la banca española. Va a hacer falta más dinero. Por eso el debate sobre la posible extensión ya está sobre la mesa de quienes tutelan el programa de ayuda financiera y se sustanciará tras el verano si cuajan las negociaciones"- Eso sí, Linde ha dejado claro que las entidades nacionalizadas “no vayan a necesitar una nueva inyección de capital pero tenemos que esperar hasta septiembre para ver cómo evoluciona la economía y los resultados de las entidades”. 

Ya les informamos en el artículo “Los márgenes de la banca tardarán en mejorar” que en el proceso de “Unificación bancaria” se abre además la posibilidad de una quita, el denominado Bail-in que consistiría en someter a los acreedores a una reducción de la cuantía de sus créditos y que éstos sean convertidos en instrumentos de capital (acciones o participaciones de la entidad) ante la ocurrencia de determinados acontecimientos relacionados con la solvencia de la entidad”. Todo en aras de hacer a las entidades más solventes y seguras. Pero ¿y  los accionistas?

Habrá sorpresas de aquí a octubre, eso seguro. ¿De qué tipo? ¿Creen que la banca está tan bien como se presupone o dejarán algún “agujero” por el camino? Se admiten apuestas.