Hoy las acciones de EE.UU. abrieron en positivo en todos sus indicadores, tras el cierre a la baja de ayer. El Dow Jones trepaba un 0,29% hasta los 9.307 puntos pero, minutos después, volvía a los números rojos y descendía un 0,32%. Por su parte, el Nasdaq subía un 0,45% y el S&P 500 un 0,24 %, en una sesión aliñada con datos macro dispares.
A pesar del mal dato de ayer sobre el aumento del paro en el sector privado, hoy se ha conocido que las peticiones de subsidio por desempleo de la semana pasada descendieron en 4.000 a un nivel ajustado por factores estacionales de 570.000. Este dato se corresponde con las expectativas del mercado y la disminución sostenida viene a corroborar las sospechas de La Casa Blanca sobre la ralentización del sector laboral estadounidense.

Frente a este dato positivo, las ventas de firmas minoristas volvieron a vivir un leve descenso, y ya van 12 consecutivos. Sin embargo, la caída fue menor que la de julio y se espera que las cifras comparativas sigan volviéndose más favorables en los próximos meses.

Las compras de títulos del Tesoro de EE.UU. aumentaron la semana pasada debido a la subida de demanda extranjera. Mientras, el gobierno de Obama sigue endeudándose hasta niveles históricos.

Pero las expectativas financieras pintan bien para EE.UU. y así lo ha dicho la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) al declarar que espera que su economía crezca en el tercer y cuarto trimestre de 2009.

En el ámbito empresarial, las buenas noticias para las compañías automovilísticas estadounidenses se suceden. Así pues, tras aumentar sus ventas de coches en América, hoy Ford confirma que duplicó también las ventas en China en agosto hasta un nivel record de 21.127 unidades. Hoy la compañía subía un 1,14% en bolsa.

Otra empresa del sector del automóvil de EE.UU., General Motors, hoy subía en bolsa (3,40%) tras declarar que mantienen todas las opciones de compra de Opel abiertas. Aún así, la matriz no descarta quedase con la filial o declararse insolvente.

El grupo de inversión Cerberus Capital Management LP, ha prohibido a los inversores de dos nuevos fondos de cobertura retirar su dinero durante tres años. La compañía ha decidido tomar esta decisión para evitar la salida masiva de sus accionistas, como ya pasara en su día tras la compra de Chrysler.