Tras dos sesiones al alza, Wall Street se decanta por la prudencia y, por tanto, por la recogida de beneficios. Sus principales indicadores ceden terreno en la apertura a la espera de la histórica reunión entre el presidente estadounidense, Barack Obama, y los principales banqueros del país. El Dow Jones de Industriales baja un 1,6 por ciento hasta los 7.798 puntos. El tecnológico Nasdaq se deja un 1,72 por ciento hasta los 1.559 puntos, mientras que el S&P 500 retrocede un 1,69 por ciento y se coloca en los 819 enteros.
Cumbre histórica de Obama con los líderes de la banca del país. Con esta cita en la agenda afronta Wall Street la última sesión de la semana. Las dos partes discutirán sobre la evolución de la economía y sus negocios, en un momento en que el gobierno busca una mayor autoridad para regular el sistema financiero, cuyos “agujeros” han metido a la economía mundial en la peor crisis económica que se recuerda. Es conocido que Obama ha criticado a los banqueros por recibir grandes primas, pero también lo es que, a la vez, los ha alentado a aumentar los préstamos para ayudar a la economía. A la espera de lo que surja de esta importante cita, el sector bancario estadounidense muestra una tendencia a la baja en bolsa. Así, las acciones de Citigroup bajan un 5,69 por ciento, las de Goldman Sach retroceden un 2,26 por ciento, un 2,7 por ciento cede JP Morgan frente al 3 por ciento que baja Morgan Stanley. Por su parte, Bank of América se dejan en los primeros compases de la sesión un 3,4 por ciento y Wells Fargo un 2,26 por ciento.

En el sector asegurador, vuelve a estar en boca de todos la aseguradora AIG. Esta vez tras publicarse que el mayor banco honkonguense, Bank of East Asia, planea la compra de la unidad taiwanesa de AIG, para lo que ha alcanzado un acuerdo con la aseguradora y ahora está a la espera de la aprobación de la Comisión de Inversión de Taiwán. La entidad honkonguense, participada en un 9,3 pro ciento por la española Criteria, no ha comunicado el valor de la compra del Servicio de Gestión de Fortunas de AIG. Las acciones de la aseguradora reaccionan a la noticia con descensos del 8,18 por ciento.

Los bancos copan la atención en una sesión en la que no faltan los datos macroeconómicos. A falta de conocer el índice de confianza del consumidor de la Universidad de Michigan del mes de marzo, el mercado interpreta las cifras de ingresos y gastos particulares, peores de lo esperado. Los primeros han caído un 0,2 por ciento en el mes de febrero tras un incremento del 0,2 por ciento en enero. Los segundos, los gastos particulares han registrado un descenso del 0,2 por ciento frente a la subida del 0,7 por ciento del mes anterior. Las previsiones del mercado eran de una reducción del 0,1 por ciento de los ingresos y de un alza del 0,2 por ciento de los gastos.

Automovilísticas y tecnológicas


El sector automovilístico disfruta de una jornada tranquila avalada por el adelantado del presidente estadounidense en el sentido de que en los próximos días anunciará un plan de rescate para el sector, que estará condicionado a una reestructuración profunda de esta industria porque, a su juicio, el modelo de negocio actual no es viable. Bajo este prisma, las acciones de Ford se mantienen planas en los 2,92 dólares, las de General Motors se disparan un 11,44 por ciento y las de Daimler bajan un inapreciable 0,18 por ciento.

Por el lado de la tecnología, los inversores están muy pendientes del gigante de Internet Google, tras anunciar el jueves que planea eliminar casi 200 empleos en los departamentos de ventas y marketing que tiene en todo el mundo. La compañía, que baja un 1 por ciento en bolsa en los primeros compases de la sesión, atribuye los despidos a la necesidad de consolidar su estructura tras un crecimiento acelerado en los últimos años. Su competidora, Yahoo cede un 1,27 por ciento. Mientras, Verizon Wireless –que empezará a vender un netbook, una versión más barata y básica de un portátil, en el próximo trimestre- recorta un 0,36 por ciento. Por su parte, Intel baja un 2,28 por ciento, tras señalar que se plantea la posibilidad de realizar una ampliación de capital de 1.000 millones de dólares para financiar potenciales adquisiciones.

Importante retroceso el que sufren las acciones de Accenture, al desplomarse un 11,58 por ciento después de que la consultoría haya rebajado su previsión de ganancias para todo el año ante el empeoramiento de la economía mundial. Accenture ha señalado que el beneficio en el año fiscal se situará en un rango de entre 2,6 dólares y 2,67 dólares por acción, que se compara con su pronóstico anterior de entre 2,78 dólares y 2,85 dólares por título.